El Comercio

Notas de una poderosa parada musical

Don Felipe y doña Letizia bajaron al escenario para saludar personalmente a los maestros.
Don Felipe y doña Letizia bajaron al escenario para saludar personalmente a los maestros.
  • Los Reyes presiden en el Auditorio el concierto inaugural con la Novena sinfonía de Beethoven

  • Don Felipe y doña Letizia recibieron ovaciones al entrar y salir del Auditorio y ellos mismos despidieron a la orquesta con un cariñoso aplauso

Con la primera nota el tiempo se detuvo. Realmente la poderosa última sinfonía de Beethoven, la Novena, la obra monumental que está considerada patrimonio de la historia de la música, paralizó el Auditorio Príncipe. Donde segundos antes sonaban aplausos con el público en pie para saludar a los Reyes, que presidieron anoche esta parada musical ante la poderosa obra del compositor sordo, repentinamente se hizo el silencio absoluto. Se apagaron los flashes, los móviles, casi los alientos. Beethoven estaba en el escenario y no cabían más gestos que los de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA) y el Coro de la Fundación Princesa de Asturias interpretando su música. Los hubo, pero fueron previos. Se vieron en las interminables colas bordeando el auditorio, donde tomaron posiciones al afamado oftalmólogo Luis Fernández-Vega y, entre otros, el médico, político y patrono de honor de la Fundación, Adolfo Barthe Aza, tratando de conversar entre gaitas y algunas protestas (por el patrocinio de Liberbank del concierto) de fondo.

La inmensa mayoría de los invitados fueron madrugadores, como el concejal de Gijón Fernando Couto, que tuvo tiempo y mucho que departir en el vestículo del espacio que acogía el concierto. Como la historiadora Mary Beard, Premio Princesa de Ciencias Sociales, que no quiso perderse esta cita y llegó de los primeros. También el director general de EL COMERCIO, Julio Maese, el presidente del Consejo de Administración, José María González y el director, Marcelino Gutiérrez. No estuvo, precisamente, entre los madrugadores el ex director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, que acudió rozando las primeras notas. Tal fue así que se encontró en el vestíbulo con la comitiva de recepción que esperaba a sus Majestades.

A las 19 y 25 minutos, cinco antes de la hora señalada, Felipe VI y doña Letizia descendían de su vehículo oficial. Él de traje oscuro y corbata gris, ella, de negro, fiel al color que suele vestir en este prólogo de la ceremonia de los Premios que se entregan hoy. Ambos se fundieron en un simbólico apretón de manos con el presidente asturiano, Javier Fernández, que parecía llevar el peso de un ánimo especial, el de quien preside la gestora del PSOE, el partido que pudiera facilitar la formación de un gobierno nacional. Al paso de los Reyes salieron también la directora de la Fundación, Teresa Sanjurjo; su presidente, Matías Rodríguez Inciarte; el presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo; y el delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, así como el alcalde de Oviedo, Wenceslao López.

También formaron parte de la recepción, Graciano García, fundador de la institución y hoy director honorario; el secretario general, Adolfo Menéndez, y, entre otros, el consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso. Y mientras los saludos se sucedían a la entrada, dentro de la sala cerca de dos mil personas esperaban en sus asientos. También los músicos, preparados para recuperar la pieza que Beethoven estrenó en Viena en 1824 y que encarna el tránsito del clasicismo al románticismo musical. Ellos, los maestros, con el director Rossen Milanov batuta en mano y los solistas Sonja Gornik (soprano), Olesya Petrova (mezzosoprano), Daniel Kirch (tenor) y Alexey Dedov (bajo-barítono), se pusieron en pie cuando los Reyes hicieron su entrada en el palco presidencial.

Pero antes de que sonaran las primeras notas de esta obra que en su parte coral se inspira la 'Alegría' del poeta Schiller, y es mundialmente reconocida como un himno a la fraternidad, los músicos de la OSPA interpretaron el Himno de España. Hoy volverá a sonar en el Teatro Campoamor, como el de Asturias. Ayer fue la primera parada. Esta tarde será la definitiva de los 36 Premios Princesa de Asturias.