El Comercio

Los Premios vistos por Pablo

Pablo González, con su madre, en la alfombra azul del Campoamor.
Pablo González, con su madre, en la alfombra azul del Campoamor. / CITOULA
  • «El momento más emocionante fue cuando llegaron los Reyes y todo el mundo los recibió en pie a los sones del himno»

  • El joven gijonés Premio al esfuerzo personal de la ESO siguió desde una platea la gala

Entre los invitados que llenaban ayer el Teatro Campoamor para seguir la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias había alguien a quien le va a ser difícil olvidar la experiencia de haber asistido a la gala presidida por los Reyes de España. Pablo González Castro, estudiante de 1º de Bachillerato en el IES Doña Jimena de Gijón, que padece una limitación de su movilidad por parálisis cerebral, y Premio Extraordinario al Esfuerzo de la ESO, pudo presenciar el acto desde una platea, convidado por la Fundación Princesa de Asturias. Él mismo nos lo cuenta.

«La verdad es que me encantó y se me hizo muy corto, por televisión parece que dura más», afirma, recién salido del Campoamor y pone como ejemplo uno de sus deportes favoritos, el baloncesto -que él mismo practicó hasta hace poco en silla de ruedas con un equipo de Avilés-: «Es la misma diferencia de ver un partido en directo o por la tele». Compartía platea con el abogado y exalcalde de Oviedo Antonio Massip, quien se interesó por la razón de haber sido invitado y tras conocerla le felicitó por el Premio al Esfuerzo, animándole a disfrutar de la ceremonia. Pablo llevaba ya un buen rato gozando de la experiencia. «Me pareció muy interesante todo el acto, incluso desde antes de empezar, mientras se va sentando la gente, la entrada de los gaiteros y los premiados, todo». El momento más emocionante: «Claro, cuando entraron los Reyes y todo el mundo los recibió en pie a los sones del himno. Fue muy impactante, es difícil no emocionarse».

El estudiante gijonés no se perdió detalle desde el privilegiado punto de observación en el que lo acomodaron, junto a su madre María: «Estábamos muy cerca del escenario y pude ver muy próximos a los Reyes y a los invitados». Desde allí pudo apreciar que el científico e investigador Hugh Herr, por quien siente una especial admiración: «Llevaba zapatos y no las prótesis al descubierto como en la conferencia que dio en Gijón el miércoles». De don Felipe y doña Letizia destaca que «son más altos de lo que aparentan y me parecieron muy cercanos, amables y correctos».

La interpretación de un pasaje del 'Doña Rosita la soltera' de Lorca por la actriz Núria Espert durante su discurso fue otro de los momentos que más impresionó a Pablo: «Fue algo inesperado, de pronto se puso a recitar y nos emocionó a todos». Otro momento que recordar la cita de Mary Beard de un verso de John Donne en el que se afirmaba que «un ser humano no es una isla, siempre forma parte de un continente» y con el que el Premio Extraordinario al Esfuerzo de la ESO está de acuerdo: «No hay nadie independiente por sí mismo, todos dependemos de todos y tendríamos que ayudarnos más». El himno de Asturias tocado por la Banda de Gaitas de Oviedo fue también un instante que conmovió al gijonés. La salida del teatro, en medio de la multitud que esperaba en el exterior para ver a los Reyes y a los premiados, fue el último impacto visual para Pablo. «¿Te sentiste algo así como una estrella en la alfombra roja de Hollywood?», se le pregunta y con gran sentido del humor responde: «No, qué va...bueno, un poco...pero no tanto».