El Comercio

Patricia Espinosa se dirige al auditorio.
Patricia Espinosa se dirige al auditorio. / MARIO ROJAS

«Tenemos las herramientas para trabajar juntos por un presente y futuro sostenible»

  • «El Acuerdo de París es nuestro regalo de esperanza y quiero compartirlo con Doña Leonor y los demás niños del mundo»

  • Patricia Espinosa Caballero.Convención sobre el Cambio Climático

Con la convicción de que aún estamos a tiempo y con un discurso jalonado de agradecimientos a quienes la precedieron e hicieron posible el acuerdo, Patricia Espinosa agradecía el Premio Princesa de Asturias a la Cooperación Internacional que ha recibido la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París.

«Tenemos en nuestras manos las herramientas para trabajar juntos y crear no solo un futuro sino un presente seguro y sostenible para nuestros hijos y los hijos de todos», exponía la secretaria ejecutiva de la Convención de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, quien no dudó en asegurar que el Acuerdo de París «es nuestro regalo de esperanza». Un regalo que quiso compartir con «la Princesa de Asturias, Doña Leonor, quien pronto cumplirá once años, y con los demás niños del mundo».

«Me llenan de esperanza», añadía sobre el camino recorrido y los pasos a seguir para implementar un acuerdo, el de París, que aspira a que la temperatura del planeta no aumente más de dos grados centígrados a finales de siglo, aunque con la aspiración de que esa subida no supere los 1,5 grados.

A esta nueva etapa tras alcanzar posicionamientos comunes los distintos países en diciembre de 2015 también se refirió con ilusión Espinosa. Lleva tres meses en el cargo y ayer en Oviedo apuntaba que esta fase, al igual que la anterior, «requerirá del trabajo mancomunado de todos para hacer realidad un futuro sostenible, que dé esperanza a los jóvenes de hoy y a las generaciones futuras». No faltaron palabras de elogio para su predecesora, Christiana Figueres, quien junto con Espinosa recogió el premio y siguió emocionada su discurso: «Con tu optimismo inspiraste al personal de la secretaría; con tu visión, se logró un acuerdo universal; y con tu energía, todos los actores de la comunidad internacional se unieron para actuar».

También agradeció su «liderazgo» a Laurent Fabius, quien era ministro de Exteriores en Francia y presidió la cumbre del Acuerdo de París. Y, asimismo, a Richard Kinley, secretario adjunto de la convención, presente en el Campoamor junto con dos representantes del personal de esta secretaria: «El premio es para ellos».