El Comercio

«Este fin de semana está permitido jugar»

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Drones. Algunos de los integrantes de la asociación Drone4students sostienen los drones que volarán durante el fin de semana.

  • El certamen dedicado a las nuevas tecnologías recibe a los primeros visitantes en la feria. Familias enteras compartían asiento a los mandos de dispositivos variados o guardaban turno a la espera de probar las novedades del sector tecnológico en la jornada de apertura del FIMP 2016

El plan para el viernes tarde llevaba configurado en la mente de cuantos ayer pisaron el recinto ferial Luis Adaro de Gijón varios días: salir de casa -del colegio o del trabajo, en función- a primera hora de la tarde para no perderse la apertura de puertas del FIMP 2016, la cita con los videojuegos y las nuevas tecnologías coorganizada por el diario EL COMERCIO y Cuicui Studios.

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Una vez inmersos en los 15.000 metros cuadrados dedicados al entretenimiento que propone el certamen, la búsqueda de diversión era lo único que importaba. Conseguirla, la verdad, no era complicado pues la idea era lograr que todos los públicos tuvieran cabida. Un objetivo que quedó cumplido ayer y se verá reforzado durante las jornadas de hoy y mañana.

Familias enteras compartían asiento a los mandos de dispositivos variados o guardaban turno a la espera de probar las novedades del sector tecnológico puestas a su disposición. Había niños que se sabían de memoria qué títulos no querían perderse de entre el centenar de opciones posibles. También grupos de jóvenes que se reencontraban con dispositivos que no veían desde los años 80 o 90, y adultos que intercalaban el ocio con un descanso en la zona 'chill out' o un refrigerio servido en los tan de moda 'food trucks'.

El ambiente en los aledaños del recinto ferial ya denotaban qué se estaba cociendo en el interior. «Tú, ¿a qué vas a jugar?», se preguntaban los transeúntes. «A todo lo que me dé tiempo», respondían. Es precisamente el tiempo el único límite a la diversión que pone el certamen, que ayer cerró puertas a las 22 horas, igual que hará esta noche. El domingo lo hace un poco antes, a las 20. «El precio no lo veo como un problema porque pagar la entrada de acceso te permite jugar todo el tiempo que quieras y a todo lo que te apetezca», apuntó el gijonés Martín García. La entrada diaria cuesta a los adultos 2,50 euros y a los niños de 5 a 11 años, solo uno.

El Pabellón Central fue el que mayor atención acaparó y dentro de él, la zona de realidad virtual la que más interés despertó junto a la retro. «He venido directa porque me apetecía probar los cascos. He probado un juego de disparos en el que me enfrentaba a monstruos», explica Mar Hernández acerca de los HTC Vive. Tras ella varios usuarios deseosos de probar «tecnologías que no tenemos al alcance diario». Lo mismo opinaban los que se quedaban en la zona de dispositivos 'vintage'. «Estamos jugando a Pokémon Stadium en la Nintendo 64, que no utilizábamos desde hacía años», apunta un grupo de amigos de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. Las empresas nacionales de la zona indie mostraron sus últimos trabajos al público más interesado en el sector y grandes y pequeños tomaban contacto con nuevas tecnologías gracias al ovetense Pelayo Álvarez, CEO de Roboticos y «quizá el mayor coleccionista de robótica de Asturias». Una pista robotizada fue su apuesta de ayer, un robot es la de hoy.

«Este fin de semana está permitido jugar», asegura Daniel García, al tiempo que comenta que en casa ni tiene tantos juegos como hay en el FIMP ni le dejan sus padres estar todo el día «con eso encendido». Un fin de semana es un fin de semana y más cuando el frío obliga a buscar planes a cubierto. Además, no todo son videojuegos en el el certamen patrocinado por Impulsa Empresas Gijón, el SabadellHerrero y PureGaming. En el mismo Pabellón Central hay una zona de talleres en la que ayer multitud de niños ponían a prueba su pericia, por ejemplo, con la robótica y la impresión 3D. «Es increíble lo que saben los más pequeños. Les explicas que en los ordenadores tienen a su disposición piezas geométricas y que tienen que juntarlas para crear figuras y se ponen a ello sin más», explica Adrián Alonso, de Legio 3d, quien en las próximas semanas abrirá una tienda en Gijón dedicada, precisamente, a la impresión 3D. Medio centenar de talleres diversos se celebrarán todavía entre hoy y mañana bajo el seno del FIMP y, aunque es necesario apuntarse a través de internet para reservar plaza, se recomienda a los interesados pasarse por el recinto porque podría quedar alguna libre a última hora.

El Pabellón de las Naciones, el 6, este fin de semana se convierte en el de los drones. Ayer estaban los integrantes de Drone4students, la asociación integrada por jóvenes estudiantes e ingenieron recién graduados de Gijón, ultimando los detalles del espacio que albergará entre hoy y mañana exhibiciones y competiciones de profesionales. El objetivo de este grupo que se constituyó en abril y ocupa a una docena de personas es investigar y dar a conocer este particular sector. A última hora de la tarde de ayer se animaron a volar ante el público que, en directo o a través de una pantalla gigante que conectaba con las cámaras especiales de los pilotos atendía a sus piruetas y giros casi imposibles.