El Comercio

García Martín revela el lado más atormentado del poeta Rubén Darío

José Luis García Martín, en el Archivo de Indianos.
José Luis García Martín, en el Archivo de Indianos. / NEL ACEBAL
  • El profesor y estudioso ofreció una conferencia en el Archivo de Indianos de Colombres en la que no faltaron referencias a su paso por Asturias

Hay un Rubén Darío de castillos de Versalles, un poeta modernista que huye de la cotidianidad y se revela contra la realidad evitando hablar de ella. Ese es el Rubén Darío por todos conocido, pero el profesor y poeta José Luis García Martín quiso poner ayer ante la mirada pública a ese hombre atormentado por su propia existencia. 'Los Nocturnos de Rubén Darío' fue el título de la conferencia que ofreció en la tarde de ayer en el Archivo de Indianos de Colombres, en Ribadedeva, donde desgranó los detalles del libro 'Cantos de vida y esperanza', editado en el año 1905, precisamente cuando veraneó en Asturias, en el que junto a la poesía más modernista se deja ver una línea de preocupación política por España, y en el que hay incluso poemas dedicados a la política internacional y a personajes como Roosvelt.

Y junto a ellos, «lo menos conocido, el aspecto más existencialista, de los Nocturnos», detalla. Uno de ellos comienza con un elocuente «Quiero expresar mi angustia en versos que abolida dirán mi juventud de rosas y de ensueños, y la desfloración amarga de mi vida».

Porque pese al parnasianismo y la poesía bonita de 'la princesa triste', hay un hombre que sufre con grandes problemas existenciales. Casado borracho y a la fuerza, en esos versos «se quita la máscara» y se muestra tal cual es. «Le parecía que su vida no era literaria y que solo podía convertirse en literatura enmascarada, pero al final se atreve a hablar de la realidad y eso añade un tono nuevo a la poesía española», explica García Martín, colaborador de EL COMERCIO y su suplemento 'Culturas'.

Reveló también el estudioso algunos otros detalles sobre la estancia en Asturias de Darío y sobre su relación con Cervantes.