El Comercio

Una zapatería prodigiosa

Los actores recrean la vida del abuelo de Messiez sobre el escenario.
Los actores recrean la vida del abuelo de Messiez sobre el escenario. / MARIETA
  • El Palacio Valdés acogió el estreno de la obra de Pablo Messiez, 'Todo el tiempo del mundo', que recibió una larga ovación

Pablo Messiez, argentino que apenas ha cumplido los cuarenta años, llegó a España en primera instancia como actor. Pensó en desandar el camino, pero se quedó. Y ya oficiando de director, se ha convertido en una de las grandes rúbricas del teatro hecho entre nosotros. En los Premios Max 2016, ha obtenido cinco galardones por 'La piedra oscura', obra de Alberto Conejero. Ayer estrenó en el avilesino Teatro Palacio Valdés (que continúa siendo extraordinaria referencia nacional para levantar el telón), 'Todo el tiempo del mundo', una creación que acude a fuentes autobiográficas y en la que se hace manifiesta su inquietud acerca de los relatos que nos constituyen y definen.

Remitió Messiez a un abuelo, de nombre Flores, dueño de una zapatería para señoras en su tierra bonaerense. Una zapatería prodigiosa, pues una vez que cierra sus puertas abre las ventanas de la imaginación -o de la realidad- y por ellas se cuelan como el viento las narraciones de los fantasmas familiares de Flores -que lo son a la vez del autor de la obra-, enredándose unas en otras, quebrantando las fronteras de los relojes, ordenando el pasado, la materia de los deseos que edifican el porvenir o la fugacidad del presente. ¿Quiénes somos? ¿Cuántas orillas tiene el olvido? Dilemas dramatúrgicos de fino cordel filosófico. La construcción de la obra, que por momentos se asoma a terribles acantilados, resuelve que «el amor es la respuesta a todos los miedos».

Siete actores magníficos trasladaron a la escena ese pequeño mundo del abuelo de Messiez, elevándolo a categoría de universo humano, delimitando el mapa del misterio de la vida. El público, que llenó el aforo del teatro avilesino, les brindó una larga ovación al término del espectáculo.