El Comercio
El Rufo violinista es la mascota de la XXX Semana Negra de Gijón.
El Rufo violinista es la mascota de la XXX Semana Negra de Gijón. / DANIEL MORA

Rufo cumple treinta años

  • Desde el viernes y durante diez días, el antiguo astillero de Naval Gijón será una fiesta continua

  • La Semana Negra presenta el programa de su trigésima edición manteniéndose «fiel a sí misma», con «la literatura como columna vertebral», música, atracciones de feria, reivindicación social y una mascota que ha aprendido a tocar el violín

La Semana Negra es literatura, es fiesta, es música y diversión. También espacio de reivindicación social y donde tan pronto se suelta adrenalina en atracciones de feria como se disfruta de una copa, un bocadillo o un pincho en la terraza de algún bar tras dar un paseo entre los puestos del mercadillo. La Semana Negra es, en palabras del director de su comité organizador, José Luis Paraja, un «festival mestizo y abierto a todos, que sigue siendo fiel a sí mismo» y, en el año que cumple treinta ediciones, no iba a ser una excepción. Todo lo contrario. «Para aprovechar que cumplimos un año tan redondo, miramos hacia atrás para recordar, conservar la memoria y encarar el futuro con fuerza», continuó Paraja en el acto de presentación oficial del certamen, que ya se erige en el antiguo astillero de Naval Gijón.

Desde este viernes día 7 y hasta el próximo domingo 16, la segunda sede más longeva volverá a ser una «ciudad en la que cabe de todo, con la literatura como columna vertebral». En diez días visitarán el recinto más de 130 autores y se sucederán en torno a 150 actividades de diversa índole. Habrá presentaciones literarias, veladas poéticas, charlas y exposiciones de temática variada. Todo a partir del viernes a las cinco de la tarde, cuando el tren negro llegue a la estación de Gijón y de él se bajen muchas de las plumas más punteras y prometedoras del panorama literario nacional e internacional, especialmente llegados de Latinoamérica y con representación nórdica.

La novela negra será clave, pero no se perderán de vista la ciencia ficción y el cómic. «La primera Semana Negra, la que se celebró en el puerto de El Musel, atrajo al público hacia un género literario todavía sin consolidar que poco a poco se fue abriendo a los lectores más ávidos, en buena medida gracias a esta cita y a los 'hijos' que han ido teniendo en diferentes puntos del país», expuso Paraja. «Hace treinta años nos visitaron escritores prometedores que apuntaban alto. Los próximos días algunos de ellos volverán ya convertidos en referentes. Son, por ejemplo, Juan Madrid, Jorge Martínez Reverte y José Luis Muñoz, que sumarán sus nombres a los de nuevas remesas», comentó el codirector de la Semana Negra, quien aprovechó para recordar el ejemplo paradigmático que supone la pluma de Leonardo Padura. «Nos visitó como periodista hace muchos años y el pasado lo hizo como invitado, unos meses después de recoger su Premio Princesa de las Letras 2015», recordó.

Entre los 130 invitados que transitarán la ciudad destacan los nombres de Lorenzo Silva, Alfonso Mateo-Sagasta, Carles Quílez, Carlos Salem, Carme Solé Vendrell -que firma el cartel de la presente edición-, la sueca Cecilia Ekbäck, el noruego Geir Tangen, Irene Díaz, Jesús Cintora, Laura Restrepo, Luis Sepúlveda, Manuel Jabois, Marta Robles, Nacho Vegas, Manuel Semitiel, Ruma Barbero, Teresa Galeote y los colaboradores de EL COMERCIO Ramón Lluís Bande e Ignacio del Valle.

Para recibirlos a todos, un padrino de excepción. El Rufo, la mascota que año tras año acompaña a escritores y visitantes, se pone este año traje y toca el violín. Su autor vuelve a ser el artista asturiano Kike Herrero, que se ha inspirado en la película musical 'El violinista en el tejado' de Norman Jewison. «Siempre hemos estado en el tejado, seguimos ahora que cumplimos treinta años y lo estaremos cuando celebremos los cincuenta», explicó el director de contenidos del certamen, Ángel de la Calle, tras descubrir la obra acompañado por representantes del Principado y de todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Gijón. «Gracias a su apoyo, la Semana Negra sigue adelante en su peregrinaje por toda la ciudad», apuntó Paraja, que también agradeció el apoyo a sus patrocinadores habituales: Coca Cola, Mahou, el Aula de Cultura de El Corte Inglés y Pronorte.

El lema de la trigésima Semana Negra reivindica su postura en favor de la literatura porque «leer es vivir dos veces», reza, pero no deja a un lado su compromiso social, que este año vuelve a poner el foco en la violencia sexista, la situación de los refugiados y el cuidado del medio ambiente. «Es un año negro en cuando a mujeres muertas a manos de su pareja o expareja y tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para evitarlo», expuso Paraja, por lo que ve necesario que un gran mural alusivo a la persecución de féminas vuelva a presidir la Carpa del Encuentro. El director del comité organizador de la Semana Negra recordó dos hechos en referencia al compromiso social que persigue la cita. Primero, en la sexta edición celebrada en los antiguos astilleros del Cantábrico y Riera, una cadena humana que se formó en contra del racismo y la xenofobia y; después, el minuto de silencio que se guardó tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco para condenar el terrorismo. «Contra la barbarie está el debate, la pluma; todo esto es un ejemplo más de los que significa este festival», defendió Paraja.

La peculiaridad de la Semana Negra, que este año recibe el apoyo del Aula de Cultura de EL COMERCIO para el desarrollo de cuatro actividades concretas, es que lo hace entremezclando opciones de ocio para toda la familia. Por el día, hay literatura, reivindicación, feria y gastronomía; por la noche, música y poesía.

El cartel sonoro de esta trigésima edición vuelve a tomar el escenario central del recinto y a incluir a artistas de todos los estilos. La banda asturiana de punk-rock UHP inaugura el viernes este programa paralelo. Al día siguiente sonará el rock alternativo de Söax y el domingo, The Electric Buffalo. El lunes el turno es para Travellin' Brothers y su propuesta que mezcla blues, swing, jazz, funk y rythm and blues; y los japoneses de Harmonica Creams actuarán el martes. Mala Reputación presentarán su nuevo álbum, 'El arte de la guerra', el miércoles; un día antes de que recale en la ciudad el espectáculo 'Selvatika Summer Party XL'. Hamlet hará que el metal sea la oferta del viernes; y la fusión de Dardem entre rock y electrónica cerrará el sábado el programa musical. La Semana Negra siempre viene 'peleona' y repleta de actividad; ahora que celebra sus treinta años, llega cargada.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate