Adriana Lastra apuesta por una cooficialidad «amable y no impositiva» para el asturiano

Una vista de la manifestación del sábado en favor de la cooficialidad. /  MARIO ROJAS
Una vista de la manifestación del sábado en favor de la cooficialidad. / MARIO ROJAS

Mercedes Fernandez dice que el PP mantendrá su «no» a aquellos que «quieren imponer una lengua artificial»

MIGUEL ROJO GIJÓN.

La manifestación del pasado sábado en favor de la oficialidad del asturiano, que se verá reeditada el próximo viernes día 4 de mayo con motivo del Día de les Lletres, sigue provocando reacciones, y también preguntas a los políticos asturianos fuera de nuestras fronteras. Así, en el programa de TVE 'Los desayunos', la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, ha tenido que aclarar la postura de su partido en favor de la cooficialidad en Asturias y explicar que no son ellos quienes lideran las manifestaciones, sino que simplemente se unieron como partido a la convocatoria de la Xunta pola Defensa de la Llingua y lo volverán a hacer en la próxima manifestación.

La número dos del PSOE explicó que son partidarios de una «cooficialidad del asturiano, pero amable, no impositiva» y así lo reflejará un nuevo Estatuto de Autonomía, para «evitar que la lengua se muera», recalcó. Añadió que «esto no es algo que se invente la sociedad asturiana, sino una reivindicación de proteger algo que es muy querido, muy nuestro y que se muere porque pasa por muy mala situación. La cooficialidad sería una manera de proteger nuestra riqueza cultural y en este caso, linguística», justificó. Lastra recordó en la televisión pública que «todos los años por estas fechas», cuando se acerca la conmemoración del Día de las Lletres Asturianes, se produce «una manifestación multitudinaria» en defensa de la lengua asturiana y este año se suman porque su partido defiende la cooficialidad y «la circunscribe en una futura remodelación del Estatuto de Autonomía».

La presidenta del PP en Asturias, Mercedes Fernández, por el contrario, dejó claro ayer en Gijón que no defienden en ningún caso la cooficialidad del asturiano y, en contestación a lo dicho en EL COMERCIO por el presidente de la Academia de la Llingua, Antón González Riaño, «no lo haremos tampoco después de las elecciones». El PP, explicó, «tiene una decisión adoptada y un compromiso con los asturianos», a los que recordó que en su partido respetan el asturiano y lo hablan «con naturalidad», pero no creen que una cooficialidad «a la catalana» sea el modelo que necesita la región.

Fernández ha asegurado que el PP tiene una postura «diáfana, clara y respetuosa» respecto a la cooficialidad: no cree que sea lo que necesita Asturias. Y mantiene que no tiene «la sensación» de que haya una demanda mayoritaria en favor de dotar a la llingua con este estatus. Recordó también que los tribunales «siempre, invariablemente» han dado la razón a los 'populares' cuando se pretendía a través de ordenanzas municipales implantar una cooficialidad «por parroquias», describió. Y retó a quienes defienden la cooficialidad a que expliquen que, además de derechos, su implantación supone también obligaciones e «imposiciones», para añadir despúés que «habrá que hablarlo en la Universidad, en los colegios y será parte del temario de oposiciones», entre otras cosas. «Decir lo contrario es engañar», advirtió. En su opinión, la cooficialidad no es un problema que conviene crear en Asturias, y apuesta por mantener su «no» a quienes quieren imponer una lengua «artificial y creada». También ve «impensable» que se decida en referendum si se implanta la cooficialidad.

La Xunta pide impulso

La Xunta pola Defensa de la Llingua Asturiana (XDLA), convocante de la manifestación del pasado sábado en Oviedo y de la del viernes día 4 de mayo, pidió ayer por su parte que se dé un impulso a la reforma del Estatuto de Autonomía, condición necesaria para poder promover la cooficialidad. En un comunicado, la XDLA se felicita por el éxito de la convocatoria -en la que participaron 5.500 personas según la policía y 30.000, según los convocantes- y asegura que sirvió para demostrar «el clamor social» a favor de reconocer unos derechos «todavía no reconocidos para los hablantes de asturiano y gallego-asturiano».

A su juicio, ahora les toca a los representantes políticos hacer su labor y atender «las demandas de la gente» y subrayan que el momento «es ahora, en esta legislatura: no el año que viene o de aquí a unos años»» dado que no ven «aceptable éticamente» ser conscientes «de una injusticia» y, pudiendo hacerlo ya, esperar «a tiempos electoralmente mejores» para ponerle fin, animó a los parlamentarios.

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