«El Arqueológico necesita personal competente para guiar las visitas»

Ignacio Alonso en el Museo Arqueológico. / MARIO ROJAS
Ignacio Alonso en el Museo Arqueológico. / MARIO ROJAS
Ignacio Alonso - Director del Museo Arqueológico

El equipamiento superó en 2017 la barrera de los 50.000 visitantes y aspira a seguir creciendo con las exposiciones temporales y las actividades paralelas

M. F. ANTUÑA OVIEDO.

Está en la prórroga. Ignacio Alonso, director del Museo Arqueoógico, tiene 67 años pero le quedan ganas de seguir peleando, mirando hacia adelante y hacia atrás. El museo va a más. Cerró 2017 con casi 52.000 visitantes y espera que 2018, con dos importantes exposiciones vinculadas a Covadonga, crezca aún más la afluencia de público.

-Haga balance de visitas.

-Sin contar con publicidad, solo con la difusión de nuestras actividades y poco más, tenemos un progreso en las visitas que es importante para un museo arqueológico. En 2014 hubo 44.000; en 2015, 49.000; en 2016, una bajada a 46.000, pero en 2017 subimos hasta 51.778. El crecimiento es continuo.

-¿Cómo hacer que siga creciendo?

-A través de actividades de todo tipo: exposiciones temporales, ciclos de conferencias. El museo se utiliza por parte de asociaciones que tienen actividades en nuestras instalaciones. También es importante el incremento en la afluencia de investigadores. Ha habido un repunte, estábamos muy flojos cuando llegué en 2013 y ahora estamos en un nivel razonablemente bueno. Nuestra misión pasa por la exposición, recepción, conservación y restauración de materiales y la atención de los estudiosos. No hay que olvidar que en la exposición hay 2.472 piezas y sin embargo los fondos del museo pasan de 17.000 piezas y colecciones.

-¿Los fondos crecen continuamente?

-Sí, claro, por ley todos los resultados de excavaciones arqueológicas de Asturias revierten en el museo.

-¿Cuántas piezas se incorporan al año?

-En estos tiempos, que no son de gran actividad, estamos hablando de una media de 800, 1.200 elementos.

-¿Todo lo que se excava acaba aquí?

-El museo puede ceder parte de los fondos. Y por ejemplo, hay un acuerdo con el Ayuntamiento de Gijón, otro con el de Grandas de Salime y otros convenios con otras entidades en las que pueden estar cedidas piezas para su exposición.

-Entiendo que para que crezcan las visitas son fundamentales las exposiciones temporales.

-Así es. Este año tenemos una dedicada al triple aniversario de Covadonga, otra sobre la monarquía asturiana y otra sobre el cincuenta aniversario del descubrimiento de Tito Bustillo.

-¿Para cuándo?

-Empezaríamos en Semana Santa con la de Covadonga y acabaríamos en noviembre aproximadamente. En la primera de Covadonga sería documentación histórica y fotografía antigua de Covadonga, lo que fue la evolución, y luego sería el contexto cultural de la monarquía asturiana, con paneles explicativos y algunas piezas como elementos arquitectónicos, canceles, capiteles, y algunas piezas de arte mueble con fondos nuestros. La de Tito Bustillo será itinerante, empezará en Ribadesella.

-Un año muy completo.

-Puede ser un buen año, sí. Y hay otra previsión sin fecha, una exposición de las incorporaciones al museo. Todo lo que recibimos pasa a los almacenes y nos gustaría mostrar algunas piezas.

-¿Pero habrá cambios en la exposición permanente?

-Habrá algún pequeño cambio que se va a introducir también para mostrar alguna incorporación de gran valor, pero la idea es hacer una exposición temporal con nuevas piezas.

-¿Como por ejemplo?

-De Argandenes, un enterramiento visigodo. Son piezas del ajuar que van apareciendo y se están restaurando: apliques de oro, joyería. No sé si esta exposición podremos hacerla este año o el que viene. También hay otro yacimiento, el castillo de Gauzón, que está dando resultados muy interesantes y que se podría incluir también. Buscamos que se vea el resultado de las excavaciones y el propio trabajo del museo, que va mucho más allá de la exposición permanente.

-El Bellas Artes se queja de la falta de personal. ¿Usted también?

-No me quejo, es una realidad. Mi responsabilidad es mejorar el servicio y eso pasa por tener más recursos humanos. Necesitamos personal competente para enseñar el museo.

-¿No hay visitas guiadas?

-Se hacen de forma excepcional con gente externa, pero no existen de forma establecida. Aquí hay trabajos que se hacen muy bien: recepción de materiales, consolidación, limpieza, se trabaja con mucho rigor, de modo que el apoyo a la visita sería nuestra prioridad ahora.

-¿Un museo como este requiere una cierta explicación?

-Todo se suple con los medios que tienes, pero se enriquecería mucho. Ahora estamos planteándomos hacer una aplicación informática para niños.

-¿Cómo va a ser?

-Una especie de juego para móvil o tablet. Está aún en pañales.

-Además del museo, se encargan de las cuevas prehistóricas.

-Sí, la organización de las a visitas de las cuevas abiertas al público: Tito Bustillo, Pindal y El Buxu, Candamo y La Loja, que tenemos convenio con los ayuntamientos, y también están el dolmen de Santa Cruz y el ídolo de Peña Tú.

-¿Y La Lluera?

-Hasta ahora no tuvo un régimen de visitas establecido. Este año sí tenemos la idea de hacerlo.

-¿Cómo está la cosa? ¿Es fácil visitarlas?

-La dificultad de acceso ya se resolvió. A través de las páginas web tenemos un sistemas de reserva que funciona bastante bien. En Tito Bustillo hay 150 visitas diarias, con su propio sistema; en el Pindal tenemos nosotros un sistema de visitas y reservas. Funciona bien, no solo no tenemos quejas sino que tenemos felicitaciones.

-¿Quien quiere puede visitar las cuevas prehistóricas?

-Sí, Tito Bustillo no abrió hasta el 1 de marzo; El Pindal está abierta siempre, es la única cueva grande que se puede ver en invierno; El Buxu, hay muy pocas, son 25 diarias, de manera que alguien puede encontrarse con que están cubiertas las plazas, pero suele haber disponibilidad.

-¿Habrá nuevas aperturas?

-Lleva estudiándose tiempo, pero tiene dificultades serias. Algunas no se van a poder abrir por el riesgo de deterioro, otras porque tienen visitas complicadas, otras porque la investigación no está acabada. Por ejemplo, Llonín, yo estoy interesado en abrirla, es interesantísima, pero es complicada para el público en general.

-¿No es una pena tener ese patrimonio y no poder mostrarlo?

-Se pueden ver menos en el País Vasco, que están cerradas. Podemos estar bastante satisfechos del esfuerzo que se hace para enseñar las cuevas.

-¿Está contento con el nivel de las excavaciones arqueológicas en Asturias?

-El de la investigación arqueológica es un mundo por naturaleza insatisfecho. ¿Donde está el límite de la excavación? ¿A qué periodos se aplica? ¿Cómo se organiza? Cuando yo empecé a trabajar en patrimonio, la universidad era el propositor y el gestor de la investigación arqueológica, en este momento no lo es. Es un momento peculiar, las excavaciones requieren periodos de digestión y maduración, son trabajos a largo plazo.

-¿Qué hay que investigar en Asturais?

-Cada grupo de investigadores dirá una cosa. Por ejemplo, una línea de investigación puntera en Asturias, el Sidrón, está sin explotar del todo ni mucho menos. En los ochenta o noventa había líneas fundamentales, el Paleolítico, el Prerrománico y la romanización. Estas cuestiones fueron moviéndose y yo creo que se está pendiente de volver. Está claro que la formación de los reinos cristianos sigue teniendo mucha importancia. A mí el mundo tardorromano, de los siglos III al IX, me parece muy importante. También resulta muy interesante la arqueología de las ciudades, y de eso en Asturias hay poco hecho. Tenemos un déficit importante en ver cuál es el pasado material de las áreas pobladas.

-¿Vamos a seguir pegándonos con la romanización de Asturias toda la vida?

-Hay cuestiones que serían revisables, pero está claro que la romanización fue intensa. Roma aportó muchas cosas: sistema de infraestruturas modernas, un comercio más abierto y también la organización social. La población local lo asumió. El Museo Arqueológico tiene la parte material de la historia, eso está aquí, y luego puede haber interpretaciones.

-¿Se va a hormigonar el Chao Sanmartín?

-No estoy en condiciones de valorarlo. A mí el empleo del hormigón en pequeñas cantidades no me asusta para nada, pero, vamos, que no se va a verter una hormigonera allí.

-¿Los castros asturianos necesitan más estudio?

-Hay material de estudio para muchísimos años. Castros hay muchísilos, de los más de trescientos detectados hay pocos estudiados. Pero le puedo decir que el nivel profesional de las excavaciones en Asturias no es bueno, es muy bueno.

-¿Y las vías romanas como el Camín de la Mesa?

-Prefería que no me hubiera hecho esta pregunta. Tendemos a pensar que esas vías son de origen romano y ahora hay una tendencia a negarlo. Hay gente que está trabajando ya en reconsiderar la romanidad de muchas vías. Pero esto es muy polémico todavía.

-¿Va a dar muchas noticias?

-La arqueología asturiana está en disposición de dar muchas noticias. Los historiadores van a tener mucho material para trabajar. Porque además hay muchos panoramas que están en vías de ser revisados, no solo esas vías romanizadas de las que hablaba, sino también en la datación de cuevas y otros temas.

-Dice que habrá trabajo. ¿Habrá dinero para financiarlo?

-Eso ya no puedo preverlo. Pero además de las ayudas públicas está la vía del mecenazgo.

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