El Comercio

El arte asturiano movió 800.000 euros el año pasado en subastas

  • Pablo García Pando ha realizado para Pintores Asturianos un informe sobre las ventas a lo largo de 2014 en 13 salas españolas y extranjeras

  • Luis Fernández, Darío de Regoyos, Evaristo Valle y Piñole son los más cotizados

Casi 800.000 euros. En realidad, 798.350,40 es la cifra de negocio de los pintores asturianos en las salas de subastas tanto nacionales (8) como internacionales (5). La web Pintoresasturianos.com, que dirige Pablo García Pando, ha realizado un informe en el que se revela esa cifra, que podría ser levemente superior puesto que el propio autor considera que su trabajo llega a un 95% de las casas de subastas.

Aclarado el alcance del estudio, este se detiene en la posición de los artistas asturianos en el mercado del arte. Han sido 284 obras de un total de medio centenar de artistas las que se han puesto a disposición de los coleccionistas en 13 salas de subastas y se han vendido un 75%. La obra más cara de las despachadas ha sido un óleo de Darío de Regoyos subastado en París por 30.000 euros. Se sitúa así el riosellano en el número uno del ranking de los más cotizados, aunque a la luz del tamaño de las obras y la profusión de ventas, en realidad esa posición privilegiada es para Luis Fernández, de quien se vendieron, también en París, dos óleos de la mitad de tamaño que el de Regoyos por 26.000 euros cada uno y un tercero igualmente de pequeño formato por 23.000. En Madrid se negociaron sendos óleos de Evaristo Valle y Nicanor Piñole por 25.000 euros cada uno y también en la capital de España se sitúo en lugar de privilegio Eduardo Úrculo, con varios acrílicos en precios de entre 12.000 y 13.000 euros. El informe elabora un 'top 15' de obras por sus precios en el que se repiten los nombres ya citados y se une otro, Juan Martínez Abades, por cuyos óleos se pagaron 10.000 y 8.000 euros. Estos precios no se corresponden con lo que en realidad pagaron los coleccionistas, puesto que es preciso añadirle aproximadamente el 20% de gastos de corretaje de la sala.

Entre 5.000 y 7.500 euros se vendieron obras de otros artistas asturianos como Antonio Suárez, Álvarez Sala, Orlando Pelayo, Mariano Moré y los ya citados Martínez Abades y Nicanor Piñole. Por debajo, entre 3.000 y 4.900 euros, obras de Aurelio Suárez, José María Uría, Álvaro Delgado.... Por debajo de los 2.900 el listado crece y añade firmas como las de Vaquero Turcios, Florentino Soria, Dionisio Fierros, Jesús Gallego, Telesforo Cuevas, Melquiades Álvarez, Alejandro Mieres, Ventura Álvarez Sala, Francisco Casariego, César G. Pola, Ignacio Suárez Llanos, Navascués, Pablo Basterrechea, Amador, Trinidad Fernández o Rubio Camín. Por menos de mil euros también de cerraron ventas de artistas como Díaz de Orosia o Kíker, por citar algunos.

El informe realiza otro ranking en el que clasifica a los artistas con mejores resultados globales en las subastas del pasado año. Aquí quien vence, con 141.405 euros, es Nicanor Piñole, seguido de Luis Fernández (75.000), Eduardo Úrculo (68.330), Darío de Regoyos (36.900), Evaristo Valle (35.300), Martínez Abades (32.630), Álvaro Delgado (26.705), Aurelio Suárez (24.500), Orlando Pelayo (17.902) y Antonio Suárez (17.580).

De los citados solo uno es un artista vivo, Álvaro Delgado, lo que revela, como explica el informe, que el coleccionista apuesta por creadores consagrados de generaciones que se mueven desde los albores del siglo XX hasta los setenta. En general, sostiene el documento, el coleccionista privado asturiano es conservador a la hora de comprar. El institucional es otro cantar, aunque en realidad en los últimos años las adquisiciones de museos públicos se han paralizado por efecto de la crisis. De hecho, el pasado año la casa Durán subastó una completa colección de arte asturiano «con piezas dignas de exhibirse en el Museo de Bellas Artes, pero que la pinacoteca dejó pasar de largo por la falta de fondos».

La mayor parte de las ventas, un 96%, se llevaron a cabo en España, aunque algunos artistas como Luis Fernández, Orlando Pelayo y Darío de Regoyos despiertan el interés exterior, especialmente en Francia.

El informe considera que este es un buen momento para comprar arte de calidad y a buen precio. Los números demuestran que la crisis no golpea duro en este ámbito: «Las subastas de arte asturiano son un mercado dinámico, vivo y con liquidez que mueve importantes sumas de dinero para una comunidad tan pequeña como la nuestra».