El Comercio

Guillermo Peñalver vuelve «al papel, al lápiz y a la memoria»

Guillermo Peñalver, con uno de sus cuadros-collages.
Guillermo Peñalver, con uno de sus cuadros-collages. / CITOULA

Se ha convertido en uno de los jóvenes artistas con más predicamento de esta segunda década de siglo a fuerza de trabajar naturaleza y cuerpo, realidad y recuerdos, con minuciosidad de orfebre. Se llama Guillermo Peñalver (Tarragona, 1982) y, pese a sus 34 años, ya estrena nueva etapa creativa. Lo hace en Gijón, en la galería Gema Llamazares, que le acaba de incorporar a sus filas y abre temporada mañana con su debut. 'Blanco sobre fondo blanco'. Así se titula la doble serie que ayer montaba con el apoyo de Óscar Alonso Molina, su comisario.

Arriba, tres piezas para ubicar al espectador en la obra que deja atrás, cargada de color y, como toda la que firma, de un discurso sobre la naturaleza y su relación con el hombre. Abajo, el homenaje a dos amigos, cuyo recuerdo excava como un arqueólogo «entre los restos del pasado». Con ellos dice volver «al papel, al lápiz y a la memoria». Pero, sobre todo, «a la pureza del blanco y su universo infinito». La exposición es, al fin, un «ejercicio de sutileza y minuciosidad excepcionales», dice Alonso Molina, mientras Guillermo sigue recortando papeles. Hojas de un árbol que caerán por la sala, tras salir de uno de los cuadros, porque sus collages y dibujos no se quedan en el marco. Hasta parecen querer salir de la sala, en la que ha dibujando un horizonte que cose cada pieza en narración única.