El Comercio

Pequeñas cosas universales

Visitantes a la muestra en el hall del auditorio del Niemeyer, ayer.
Visitantes a la muestra en el hall del auditorio del Niemeyer, ayer. / JOSE PRIETO
  • La fotografía «poética» e «hipnótica» de Masao Yamamoto se instala en el auditorio del Centro Niemeyer hasta el mes de enero

Nunca tantos cuadros habían colgado de las paredes del vestíbulo del Centro Niemeyer. Tampoco nunca antes se había necesitado tan poco espacio. Las noventa fotografías de Masao Yamamoto no requieren más. Hablan y se reivindican por sí solas. Son pequeños objetos de la naturaleza, tan pequeños que obligan a veces a pegarse al cristal que separa la instantánea del espectador. Una cercanía que atrapa y permite disfrutar de las 'Small Things in Silence' ( 'Pequeñas cosas en silencio') del autor japonés, que ayer Vicente Domínguez, vinculó directamente con la filosofía del centro cuya fundación preside. «El Niemeyer está haciendo pequeñas cosas en silencio y empieza a ser reconocido por ello», se congratuló antes de 'vender' a los asistentes a la inauguración de la exposición de Masao Yamamoto en el Niemeyer su catálogo, «un ejemplo de que se pueden hacer pequeñas cosas de forma elegante y extraordinariamente sutiles».

Fue la última alabanza de las que ayer acumuló la muestra de un fotógrafo que va «contracorriente», según el comisario fotográfico del Centro Niemeyer, José Ferrero. En contra de lo oficiosamente establecido «por el pequeño formato, argéntico, en blanco y negro y estar hasta incorrectamente procesada desde el punto de vista purista de la fotografía», explicó. «Con todos estos defectos, la obra de Masao Yamamoto logra hipnotizarnos porque nos traslada a un universo de quietud donde el tiempo se detiene». «Pura poesía», en resumen.

Un autor para tiempos de crisis, señaló, por la austeridad de su obra, realizada con pocos medios y menos materiales. Todos ellos de su entorno, otra característica que lo aleja de la tendencia a trasladarse a países exóticos que identificó Ferrero. Quizás por eso, aventuró el comisario, «su universo personal e íntimo logra tener eco en nosotros, porque nos reconocemos en situaciones similares». Son paisajes naturales, tramposos en ocasiones, que tan pronto ceden el protagonismo a un chimpancé en su baño en el agua como a un cactus que se adivina por sus espinas a contraluz.

La alcaldesa Mariví Monteserín quiso ver, además, una «crítica al estilo de vida occidental, que busca el crecimiento económico y la inmediatez y no aprecia el valor real de las cosas» que sí hace Masao Yamamoto en 'Small Things in Silence'.

La exposición se podrá ver hasta el 8 de enero, miércoles a domingo, de 11 a 14 y de 16 a 19 horas. El precio de la entrada es de tres euros.