El Comercio

Pórtico teatral para los Premios Princesa

Los actores y el público compartían el espacio escénico durante la representación.
Los actores y el público compartían el espacio escénico durante la representación. / FOTOS: DANIEL MORA
  • El Teatro Arango se reabrió provisionalmente para acoger la adaptación de Marga Llanos de la obra de Shakespeare 'Hamlet', titulada 'Espectros'

  • Las actividades en torno a los galardones se inauguraron ayer rindiendo homenaje a Núria Espert

La expectación era mucha y el antiguo Teatro Arango de Gijón, que ha tenido otros usos desde su cierre en 1999 y anoche lucía como en los viejos tiempos, resultó tener una capacidad muy limitada para la demanda ,que agotó las entradas gratuitas dispuestas para la ocasión en menos de tres horas y que motivaron que se sumase una función más para esta noche. De modo que este primer acto de los Premios Princesa de Asturias 2016 registró una masiva asistencia en un espacio que se ha adecuado para poner el prólogo a los mismos, con la programación que lleva por epígrafe general 'Ser o no ser Espert', ingenioso y shakespeariano rótulo que rinde homenaje a la galardonada con el Premio de las Artes, la actriz y directora catalana Núria Espert (Hospitalet de Llobregat, 1935).

'Espectros (Hamlet)' ha sido ese pórtico, bajo la dirección y la dramaturgia de Marga Llano, que ha guiado las interpretaciones soberanas de dieciséis actores asturianos, comenzando por Juan Blanco (Premio GAVA del FICX 2015, otorgado a su encarnación del Lazarillo de Tormes en la serie televisiva 'El ministerio del tiempo'), en el papel de Hamlet; José Antonio Lobato (Polonio), Pepe Mieres (Horacio), Alberto Rodríguez (Claudio), Lucía Povedano (Ofelia), Ángeles Arenas (Gertrudis), Manu Lobo (Laertes), Javier Arboleya, Jorge Moreno y siete figurantes de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD). Todos ofrecieron interpretaciones poderosas, por momentos deslumbrantes, imponiéndose a las limitaciones acústicas del recinto.

La propia fachada del teatro recibió a la audiencia iluminada, como en los días de gloria. Ya en el interior, con una disposición escenográfica que hizo revivir la historia del dramático protagonista de la obra de Shakespeare a la altura y en las inmediaciones de los espectadores, casi partícipes de la misma, en un marco de velas marineras -que se transformaban en pantallas sobre las que proyectar imágenes-, que también se amplió a los palcos para el despliegue del relato teatral, la versión del texto original ofrecida condensó de forma brillante en una hora y media la grandeza de la pluma original. El ambigú estuvo muy concurrido antes de la función gracias a la barra de bar que permitió al respetable llevarse una cervecita hasta su localidad.

Tras un preámbulo a cargo de Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa, en el que dio «testimonio de admiración a los grandes profesionales del teatro asturiano», comenzó la función más cerca de las ocho y media que de las ocho, que era la hora prevista. No asistió la homenajeada, que llegará a Oviedo el próximo miércoles por la noche, fecha previa a su encuentro con el público en el Teatro Jovellanos. Sin embargo, al final de la representación sí hizo acto de presencia a través de un mensaje grabado en el que agradecía ampliamente a todos el homenaje y celebraba que «nuevos espacios como el Arango y el Archivo Histórico se abran a la gente para ver teatro». Aunque sea temporalmente.

Shakespeare ha estado muy vinculado a la inmensa trayectoria de la actriz. Así, el mismo 'Hamlet', en cuya función fue dirigida por su fallecido marido, Armando Moreno, en 1960. Pero también sus actuaciones en 'Julio César', 'La tempestad' o el monólogo de 'La violación de Lucrecia'. Los espectadores rubricaron 'Espectros' con encendidísimos aplausos muy sonoros, redoblados tras el mensaje de la actriz. Hoy se repite en doble función, a las 20 y a las 23.15 horas.