El Comercio

Trabajo preparatorio de la obra 'Zancadilla' de Luis Vassallo, en la sala Borrón.
Trabajo preparatorio de la obra 'Zancadilla' de Luis Vassallo, en la sala Borrón. / ALEX PIÑA

De la cocina del arte a la obra final

  • La exposición desdoblada en Oviedo y Gijón se enmarca en el plan de intercambio para la promoción de las iniciativas de creación emergente

  • Laboral y Borrón reúnen diez proyectos de creadores madrileños que exhiben la meta y su preparación

En la recuperada sala de la calle del General Yagüe, de Oviedo, están los discursos, las intenciones, los papeles, mapas, vídeos, incluso alguna maqueta de cartón. Son el camino, la cocina, el origen del cómo y el porqué de diez proyectos de una docena de jóvenes creadores madrileños. El final de ese viaje, la meta, la obras definitivas se pueden ver en Gijón, conformando, en una exposición desdoblada en dos ciudades y dos espacios, parte del espejo del arte que emerge en la capital. Para hacerlo una realidad contemplable, se han unido la sala Borrón y Laboral Centro de Arte y Creación Industrial, que responden con esta actividad, comisariada por Yara Sonseca Mas, a la muestra capitalina de un nutrido grupo de artistas asturianos, también emergentes, celebrada un mes atrás. Los que fueron seleccionados el año pasado en la Muestra de Artes Plásticas del Principado. Como aquellos, los madrileños reunidos ahora en Oviedo y Gijón son parte de un plan parecido. Sus obras son el resultado de la XXVI convocatoria de Circuitos de Artes Plásticas. Nacida «para la promoción del arte joven, ofrece», advierte su comisaria, «la oportunidad de aproximarse a las prácticas artísticas que actualmente se desarrollan en la Comunidad de Madrid».

Ana de Fontecha, que firma una instalación escultórica creada específicamente para Laboral; Daniel Cerrejón, Nadia Hotait, Julián Cruz, Luis Vassallo, Roberto Guillén, Carlos Ramírez Pantanella, Raúl Hidalgo, Miguel Ángel Rego y el colectivo SomosNosotros, formado por Alfonso Manuel Fernández y Begoña García, son los que ponen identidad y talento. Sus proyectos discurren, asegura Yara Sonseca, «de lo local a lo global, tanto como consecuencia de la accesibilidad informativa actual y la formación internacional de los artistas seleccionados como por las temáticas tratadas, particulares y universales al mismo tiempo».

Así se habla del movimiento del dinero, a través de una serie de billetes que discurren por el recorrido expositivo (Cerrejón), de la infra levedad de Duchamp, en una serie de dedos multifotografiados (Ramírez). De la ciudad, con una pieza que mapea el movimiento de un visitante de monumentos (Hidalgo) y de la propia pintura con obras de diferente concepto y forma, que apelan al humor mezclando, por ejemplo, a Goya con una cacatúa (Cruz) o que revisan la tradición (Vassallo).

La apertura de la doble muestra contó ayer en ambas sedes con el viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez; el subdirector general de Bellas Artes de la Comunidad de Madrid, Antonio Sánchez Luengo; la comisaria y cuatro de los artistas seleccionados, que participaron como las responsables de Laboral, Karin Ohlenschläger, y de la sala Borrón, María José Baragaño, en los recorridos, tanto por los trabajos preparatorios, en Oviedo, como por las obras definitivas, en Gijón.