«El arte es una experiencia para vivir mejor»

Susana Blas, ayer en el Antiguo Instituto de Gijón. / CITOULA

La historiadora del arte y comisaria de exposiciones Susana Blas presentó ayer una ponencia en el curso de las jornadas de AlNorte

ALBERTO PIQUERO GIJÓN.

Susana Blas (Madrid, 1969) explica que «el arte es poder disfrutar de una experiencia para vivir mejor. Nada más. Y tampoco nada menos». Lo declaraba en la tarde ayer, antes de su intervención en las jornadas de AlNorte, donde presentó la ponencia titulada 'Un pedazo de tarta envenenada. La inclusión de las trabajadoras del arte en el sistema artístico: retos y nuevas actitudes', cuyo epígrafe ya orienta acerca de su concepción crítica de un arte patriarcal. Así lo exponía: «El título guarda relación con la promoción de la igualdad en el arte, en cuyo sistema solo se incluyen un diez o un quince por ciento de mujeres, a pesar de que en el mundo seamos el cincuenta por ciento e incluso existan más licenciadas en arte que licenciados. Es una reclamación de parte de esa tarta. Pero sabiendo que no es un dulce ideal, que los ingredientes están llenos de competitividad, agresividad y capitalismo radical, por lo que una vez lograda la conquista habrá que cambiar también los ingredientes». Es decir, «ir a un mercado que proporcione más oportunidades a la creación de la energía positiva».

Entendiendo, por otro lado, que esa tarea «nos concierne a todos, a hombres y mujeres, porque no favorece al conjunto de la sociedad el privilegiar uno de los géneros e invisibilizar al otro».

A la hipótesis de que acaso el arte hubiera de abrir más puertas a la igualdad, debido a la sensibilidad que se le supone, replicaba de modo taxativo: «El arte es una esfera más del mundo global, como la ciencia o la política. Y en él predominan de igual manera los valores patriarcales. De hecho, el arte se usa en muchas ocasiones para legitimar al poder. En otras épocas, pudieron ser el Estado o la Iglesia; ahora es el mercado, en el que se inserta el arte contemporáneo».

Especialista en arte contemporáneo y en videoarte, reconoce que el videoarte puede contemplarse de forma más reconocible que el arte tradicional, «debido a que es un arte en movimiento y tiene referencias en la televisión o en el cine, que son lenguajes a los que estamos acostumbrados». Sin embargo, asimismo considera que «una vez que analizas bien las producciones videoartísticas, no son diferentes las miraradas que permiten examinarlo y disfrutarlo de aquellas que abordan el arte clásico».

Comisaria de exposiciones celebradas, por ejemplo, en el Museo Reina Sofía o en La Casa Encendida, recientemente lo ha sido en el gijonés Museo Barjola, comisariando la obra de Marina Núñez, un proyecto que se expone hasta diciembre en la capilla «en el que establecen diálogo la ciencia y el espíritu, que aunque pudiera no parecerlo, hablan de cosas muy parecidas, con sus encuentros y desencuentros».

Mientras, prosiguen las exposiciones y los talleres de AlNorte. Ayer, en la Factoría Cultural de Avilés, María Castellanos dirigió un taller sobre los 'wearables'.

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