La Casa Natal de Jovellanos prepara una muestra en recuerdo del pintor

Alejandro Mieres, con su Medalla de Plata de Asturias. /  MARIO ROJAS
Alejandro Mieres, con su Medalla de Plata de Asturias. / MARIO ROJAS

Creadores y políticos lamentan la pérdida de un referente en los planos artístico, humano y docente

M. F. A. / A. V. / A. P. GIJÓN.

Los fondos municipales atesoran en torno a una decena de obras de Alejandro Mieres, adquiridas hace años con el ánimo de mostrar las distintas etapas de su obra. Y algunas de esas obras se mostrarán en los próximos días en una de las salas del Museo Casa Natal de Jovellanos a modo de homenaje póstumo al artista. Con motivo de su fallecimiento, se improvisará este pequeño tributo, que anunciaba ayer Lucía Peláez, responsable de los museos de bellas artes de Gijón, para quien Mieres es «una figura insustituible.

La muerte Alejandro Mieres propició ayer un aluvión de reacciones en los ámbitos artístico y político. «Para un historiador del Arte, se trata de una de las figuras clave de las últimas cinco décadas en Asturias», apuntaba Alfonso Palacio, director del Museo de Bellas Artes de Asturias. «Fue un artista comprometido, que pisaba la calle, siendo junto a Bernardo Sanjurjo uno de los dos grandes maestros de las jóvenes generaciones. Ambos han sido los dos grandes aglutinadores que han creado escuela a su alrededor», concluía Palacio.

El viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez, califícó a Mieres como «un artista de una relevancia indiscutible no solo para el arte asturiano, sino también para el arte español contemporáneo». No se olvidó Domínguez de «su larga y muy apreciada faceta docente, un maestro y un referente, en definitiva, para los artistas asturianos de las últimas décadas».

Por su parte, la concejala de Cultura de Gijón, Montserrat López Moro, lamentaba la pérdida de Mieres. «Se ha ido una gran figura del arte asturiano, un hombre comprometido con la Transición y que colaboró en el diseño de algunas calles de Gijón; en definitiva, un hombre con una gran sensibilidad por la cultura asturiana y que perteneció a la Fundación Caveda y Nava», recordó.

En el ámbito del PSOE, en el que militó durante años, la noticia de su muerte fue un auténtico mazazo. El senador Vicente Álvarez Areces elogiaba no solo su gran calidad artística, sino también su papel de ciudadano ejemplar. «Fue una persona muy vinculada a la ciudad, muy apreciada en el ámbito de la docencia y también una persona muy comprometida».

José María Pérez, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón, apuntaba en la misma dirección: «Perdemos a un gran artista, a un hombre comprometido que vivió su arte como una forma de expresar ese compromiso».

El mundo del arte lloró ayer sin pudor al gran artista. «Alejandro es un puntal fundamental en el arte contemporáneo asturiano, sin Mieres no hubiera sido lo que es, es un personaje importantísimo», apuntaba Bernardo Sanjurjo. Fernando Alba, muy afectado, recordaba cómo una visita a su taller le marcó en su trayectoria y en su manera de mirar al arte. «La suya fue una gran aportación: fue un creador de tantos grupos de artistas... nos configuró a todos de una manera especial; artísticamente fue un hombre muy curioso, buscando siempre ese más allá que exige el arte, fue especial», resumía.

También Pelayo Ortega hacia referencia al gran creador: «Era una institución en Asturias y en Gijón tanto como artista como por su labor docente, que fue muy importante y que se prolongó durante muchos años. Es una gran pérdida, pero, como pasa con los grandes artistas, nos queda una gran obra como creador y como persona, porque fue un hombre muy sensibilizado con lo social y con lo político». Herminio, por su parte, también calificaba a Mieres como referencia en Asturias en lo artístico y en lo personal. «Tengo una obra suya en casa porque hicimos un intercambio y, a partir de este momento, tiene todavía más valor sentimental si cabe».

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