Descubren cuatro nuevos conjuntos de arte paleolítico en Cantabria coetáneos de Altamira

Arriba, vista general del panel de una de las cuevas. En el recuadro pequeño, detalle de un yacimiento.
Arriba, vista general del panel de una de las cuevas. En el recuadro pequeño, detalle de un yacimiento. / E. C.

Los yacimientos datan del premagdaleniense, con una antigüedad de hasta 28.000 años

JOSÉ LUIS PÉREZ SANTANDER.

Cantabria ha incorporado cuatro nuevas cuevas al catálogo de conjuntos del arte paleolítico, coetáneos de las pinturas de Altamira. El descubrimiento se produjo gracias a las investigaciones impulsadas por la Consejería de Educación, Cultura y Deporte y el Museo de Prehistoria y Arqueología (Mupac). A pesar de que Cantabria, por sus características geológicas, alberga más de 6.500 cuevas, hasta ahora apenas se han documentado manifestaciones artísticas realizadas durante el Paleolítico Superior en 66 cavidades y abrigos.

Los nuevos conjuntos de arte rupestre paleolítico son la cueva del Rejo (Val de San Vicente); la cueva de Las Graciosas (Medio Cudeyo); la cueva de Los Murciélagos (Entrambasaguas); y la cueva de Solviejo (Voto). Asimismo, se trabaja en otro grupo de cavidades donde se cree que también pudieran hallarse pinturas o grabados paleolíticos: la cueva de La Brazada (Riva, Ruesga), la cueva de La Cantera I (Puente Viesgo) y la cueva de Los Pendios (Celis, Puentenansa).

Desde hace años se conocían diversos indicios acerca de la existencia de pinturas rupestres, en su mayoría de color rojo, en estas cavidades. Por sus características, estas podrían haber sido ejecutadas en tiempos paleolíticos. Sin embargo, los pequeños conjuntos permanecían inexplorados ante el desinterés de los especialistas, más centrados en el estudio de los conjuntos más sobresalientes y espectaculares de otras cuevas.

En cada cavidad se han realizado trabajos de topografía mediante láser escáner 3D; ortofotografía y fotogrametría de los paneles decorados, con vistas a la obtención de imágenes 3D de alta calidad y resolución; análisis mediante técnicas de tratamiento de imagen de las representaciones parietales; documentación arqueológica de los conjuntos rupestres (caracterización técnica, morfométrica y estilística del registro gráfico, aplicación de criterios de autentificación); análisis del estado de conservación de las paredes decoradas y de las cavidades en su globalidad.

Todos los conjuntos confirmados corresponden a fases antiguas, premagdalenienses, dentro del ciclo del arte rupestre paleolítico. Pueden atribuirse, provisionalmente, al período Gravetiense, con una antigüedad de entre 22.000 y 28.000 años.

Este proyecto de investigación que ha permitido los nuevos descubrimientos se centra en la documentación de estos conjuntos parietales inéditos de posible cronología paleolítica en varias cuevas de la región. Cuenta con una inversión 6.000 y la dirección de los trabajos del director del Mupac, Roberto Ontañón.

En el origen de esta iniciativa tuvo una importancia fundamental el descubrimiento de la cueva Áurea, en Peñarrubia, que supuso un gran impulso para la investigación del arte parietal en Cantabria. Recientemente, en El Pendo también se han documentado nuevas figuras en el panel descubierto hace veinte años.

Con el fin de contextualizar adecuadamente estos conjuntos, los expertos plantean la revisión de yacimientos ya conocidos en la región con manifestaciones pictóricas asimilables a fases premagdalenienses que pudieran tener vinculación con aquellos, prestando especial atención a la presencia de motivos realizados a base de puntos o hileras de puntos. Se trata de los siguientes: La Meaza (Comillas), Fuente del Salín (Muñorrodero, Val de San Vicente), Los Marranos (Lamasón), Chufín (Rionansa), Micolón (Rionansa), El Porquerizo (Rionansa) y La Llosa (Villaescusa).

Fotos

Vídeos