«La donación de Arango es patriotismo real: esto tengo, esto os ofrezco y es para siempre»

Leticia Ruiz Gómez. / REUTERS
Leticia Ruiz Gómez. / REUTERS

«Plácido Arango pensó su colección en términos de institución museística, con una conciencia de lo español y preocupándose por recuperar obras que habían salido de España» Leticia Ruiz Jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento del Museo del Prado

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Es una eminencia en materia de pintura española. Leticia Ruiz Gómez (Santander, 1961) estará mañana en el Museo de Bellas Artes de Asturias para pronunciar una de las conferencias (19 horas) vinculadas a la donación de Plácido Arango. Autora de algunos de los textos del catálogo realizado en torno a la exposición que estos días y hasta el verano se puede ver en Oviedo, la jefa del Departamento de Pintura Española del Renacimiento del Museo del Prado elogia la generosidad del filántropo asturmexicano y su gusto como coleccionista y asegura que su donación deja al museo asturiano en una posición de auténtico privilegio.

-Vaya regalazo.

-Pues sí, es espléndido y se puede poner en pararelo con el que nos hizo al Museo del Prado. Para Asturias es un regalo aún más importante, porque completa las colecciones e incluye arte contemporáneo.

-Usted conoce bien la colección Arango. ¿Qué destacaría?

-Es una colección de alguien que se siente español y cuya propia biografía explica sus intereses pictóricos y artísticos. Abarca del siglo XV hasta el XXI y es la obra de una persona que ha procurado pensar en términos de lo español, que eso es algo que a veces un coleccionista español, en el sentido de nacido en España, no hace, porque lo que procura es crear una colección a su gusto. Hay una conciencia de lo español en su colección y una conciencia vinculada a los museos. No sé si consciente o inconscientemente, pero Arango ha pensado en términos de instituciones museísticas, se ha preocupado por recuperar para España obras que habían salido fuera del país redoblando así esa visión de lo español.

-¿En la donación a Asturias se advierte más al Arango coleccionista que en la que realizó al Prado?

-Seguramente sí, porque abarca un periodo más largo, incluye también obras de arte contemporáneo, permite un recorrido mucho más amplio, más completo, que en el Prado no tenía cabida. Incluso en la propia forma en que fue presentada se advierte esa especial predilección de Plácido Arango por su tierra. En el Prado se hizo un acto prácticamente familiar y de muy pocas personas, a puerta cerrada, y sin embargo en Asturias ha querido vincularse más.

-¿Se atreve a hablar del valor económico de una donación como esta?

-Siempre se pueden echar cuentas, porque todas las obras tienen una valoración económica, son de autores conocidos, pero lo que pasa es que sería una cuenta incompleta, porque hay un valor añadido fruto de que son obras que han estado expuestas y han sido estudiadas por especialistas muy conocidos. Y ahora mismo, que ya están en el museo de Asturias, su valor se han redoblado, porque cuando la institución las ha aceptado es porque entiende que son piezas que la van a completar y eso propicia una mirada nueva. Se puede hacer un valoración económica, pero yo creo que nos quedaríamos cortos.

-Pero sería muchísimo.

-Claro. Está el valor en sí y luego lo que significa en un sitio como Asturias contar con un museo que ha ido creciendo exponencialmente. No sé si ustedes son conscientes de ello. El Bellas Artes es un contenedor cultural realmente muy importante: son visitas, interés, estudio... Es valor añadido.

-¿Se sitúa al Bellas Artes entre las mejores colecciones de España?

-Yo lo creo, sin duda. Ahora ya es un fondo muy rico. Están Bilbao, Sevilla, Valencia, Toledo, desde luego. Pero en un lugar como Asturias, sin una tradición pictórica, como la de la escuela valenciana por ejemplo, tener un museo como el que tienen es una cosa de pellizcarse. Es muy completo y se puede completar más, por supuesto. Ahí queda la invitación a que se hagan más ejercicios de este tipo. Ahora que tanto se habla de patriotismo sacando las banderas en los balcones, este es un patriotismo real: 'Esto tengo y esto os ofrezco, es para todos y para siempre'. Es el tipo de ciudadano que hay que tener.

-¿Y para tenerlo hay hacer leyes de merecenazgo?

-Siempre es conveniente, pero una donación como esta demuestra que cuando uno dona es por motivos más amplios de miras. Es muy conveniente ayudar a que haya este tipo de generosidad, pero la generosidad viene de la emoción y de una forma de entender el ser ciudadanos.

-Si en su mano estuviera hacer esa ley...

-Es complejo. Se necesitan una serie de desgravaciones fiscales interesantes, y al mismo tiempo un tipo de repercusión y visibilidad importantes para los ciudadanos que protagonicen esos actos de generosidad. También debe estar perfectamente vinculado al Estado, porque no todas las donaciones pueden aceptarse, tienen que verse dentro del interés para las instituciones culturales.

-¿Hay que seguir el modelo americano en estas lides del mecenazgo?

-El modelo americano está bien para una sociedad en la que el papel del estado es más reducido que el que tenemos en Europa. Lo que tiene que ver el legislador es qué aspectos funcionan que se puedan aplicar a la legislación y la tradicióin española. No hay que copiar, hay que pensar en nuestra tradición.

-¿Hay que buscar restauraciones patrocinadas y otras fórmulas para lograr ayudas privadas?

-Eso se produce ya. Hay muchas formas de ayudar, no solo donando obras, promoviendo becas para el estudio, la mejora de los estudiantes... Hay fórmulas muy interesantes que hacen que los museos puedan ir mejorando en un momento en el que las aportaciones del estado son muy complicadas. El museo de Asturias necesita ampliar plantilla, es uno de los más importantes del país y el Estado en sentido muy amplio tiene que hacer algo para mejorar eso. Es verdad que ha habido recortes grandes y a veces es difícil explicar la importancia que tiene todo el dinero que va destinado a la cultura cuando hay recortes sociales, pero es una mejora a largo plazo para todos.

-¿Qué nos va a descubrir de la donación Arango en su conferencia?

-Voy a visualizar su importancia, mostrar cómo la donación enriquece al museo. Hay obras excepcionales, desde 'La piedad' de Luis de Morales; el San Agustín de Juanes, que es una obra de enorme calidad, y muy bien conservada, como toda la donación; el primer retrato realizado en España de Isabel de Borbón, los bodegones... Y, por supuesto, las tablas de Correa de Vivar y el 'Retablo de la flagelación'.

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