«Don Felipe ha proyectado desde Oviedo la imagen de una España democrática y culta»

Matías Rodríguez Inciarte llega este martes al final de su etapa en la Fundación . / CELEDONIO
Matías Rodríguez Inciarte llega este martes al final de su etapa en la Fundación . / CELEDONIO

Matías Rodríguez Inciarte, presidente de la Fundación Princesa de Asturias: «España ha vivido en estos diez años momentos de serias dificultades y, pese a ello, la Fundación ha aumentado su prestigio»

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Cumple 70 años y los estatutos de la Fundación Princesa de Asturias obligan a un adiós que se hará efectivo el próximo martes. Matías Rodríguez Inciarte (Oviedo, 1948) hace balance en esta entrevista de un decenio en el que ha visto cómo don Felipe se convertía en Rey. Años difíciles al tiempo que apasionantes que le han propiciado notables satisfacciones.

-Años de gran responsabilidad. ¿Cómo fue el momento en que decidió asumir el reto?

-Fue una decisión que tomé muy consciente de que era un honor ser elegido para este cargo y también conocedor del gran trabajo que los anteriores presidentes de la Fundación habían realizado, llevando a la institución a un alto nivel de prestigio y reconocimiento.

-Diez años después, ¿qué sensaciones le provoca abandonar el cargo?

-Para mí ha sido un gran privilegio y un honor haber estado al frente de la Fundación estos diez años. Me ha dado la oportunidad de estar en contacto con Su Majestad el Rey, cuyo impulso y apoyo han sido decisivos en mi labor. Dejo la Presidencia con la tranquilidad de saber que he podido contribuir a consolidar los fines y la tarea de la Fundación. Han sido años en los que España ha vivido momentos de serias dificultades sociales, institucionales y económicas y, a pesar de ello, la Fundación ha aumentado notablemente su prestigio y su reconocimiento. Siento sobre todo una sincera gratitud hacia todos los que me han acompañado en estos años, patronos, protectores, y muy especialmente a Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación, y a todo su equipo que ha tenido en todo momento una gran entrega, dedicación y gran sentido de la responsabilidad.

-¿Cómo ha visto evolucionar y cambiar la institución a lo largo de estos años?

-La Fundación ha seguido creciendo y fortaleciéndose estos años. Hemos llevado a cabo nuevos proyectos, sobre todo encaminados a establecer relaciones más intensas con nuestros premiados y a extender a la sociedad su vida y su obra, y hemos hecho un esfuerzo para potenciar nuestras actividades con el público y, sobre todo, con los más jóvenes. La Semana de los Premios es un claro ejemplo de ello.

-Debe atesorar en su memoria momentos mágicos. Recuerde alguno de ellos.

-Ha habido muchos momentos significativos a lo largo de estos años, pero me produjo una especial impresión el pasado año, cuando recibimos en el Campoamor a los representantes de la Unión Europea. Creo que fue una ocasión histórica para nuestra Fundación. También destacaría muchas de las afirmaciones que ha hecho en sus discursos Su Majestad el Rey, sobre todo en los años más difíciles de la crisis económica.

-¿Cómo eran para usted los días y horas previos a la ceremonia?

-Son días de trabajo intenso ya que significan la conclusión de un año entero de esfuerzo y dedicación. Hay que estar muy atentos, y todo el equipo de la Fundación lo está, ante los últimos detalles para asegurarse de que la semana de los Premios y la propia ceremonia sean un éxito. Son momentos, en definitiva, que he afrontado siempre como un honor y con responsabilidad.

-Vio al Príncipe convertirse en Rey. ¿Cómo vivió su proclamación?

-Ha sido un momento histórico que, desde la Fundación, vivimos con gran emoción, ilusión y esperanza. Recordamos el gran apoyo que la Fundación ha recibido siempre de la Corona y también fue un momento para evocar la huella imborrable que en todos nosotros dejó el primer discurso pronunciado por don Felipe en el Teatro Campoamor de Oviedo, cuando afirmó que llevaría a Asturias siempre en lo más profundo de su corazón.

-También le ha visto pronunciar sus discursos más comprometidos. ¿Qué dimensión cree que han alcanzado los Premios merced a ese carácter de la ceremonia?

-Durante muchos años don Felipe ha proyectado, desde la ceremonia de entrega de los Premios, una síntesis de valores, de pensamientos que han servido de inspiración a todos los españoles y han transmitido al mundo la muy positiva evolución de España. Creo que esa imagen de una España democrática y culta es un gran patrimonio de todos y nuestros Premios han contribuido, siquiera modestamente, a ello.

-Ha visto a una asturiana convertirse en Reina. ¿Cómo es la relación de ella con los Premios?

-La reina doña Letizia ha estado siempre muy próxima a los Premios y a la Fundación. Hemos sentido siempre su apoyo y me consta el interés con el que sigue todo lo relacionado con los Premios, los galardonados y su obra. En la Fundación le agradecemos profundamente su compromiso que nos ha ayudado a avanzar.

-Ha visto a una infanta convertirse en Princesa. ¿Veremos este año a Leonor en la ceremonia?

-En la Fundación estaremos encantados de recibir a la Princesa de Asturias, pero esa es una decisión que compete a sus padres, Sus Majestades los Reyes.

-¿Cómo ha de ser el presidente de la Fundación Princesa de Asturias de los años que están por venir?

-Será, no me cabe duda, una persona con un fuerte compromiso con la institución y estoy convencido de que llevará a cabo su tarea asegurando el progreso continuo de la Fundación.

-¿Cómo ha de ser la Fundación Princesa del futuro? ¿Qué retos ha de afrontar?

-La Fundación es una institución muy atenta a los cambios que experimenta la sociedad, por lo que es lógico que estos tengan un amplio reflejo en todos los ámbitos de su actividad. Mantener el camino emprendido para seguir mejorando es lo fundamental.

-¿Hacia qué territorios ha de mirar?

-En la actualidad los Premios son concedidos a personas e instituciones de los cinco continentes. En la Fundación se busca premiar a personalidades ejemplares y cuya obra o aportación tenga reconocida trascendencia internacional, sin poner fronteras ni límites.

-En los últimos años los Premios se han visto acompañados de polémica. ¿Cómo encara la Fundación la contestación popular de determinados sectores hacia los galardones?

-Creo que lo importante es la gran acogida en la población asturiana que tienen cada año las actividades que organizamos. La ceremonia de entrega y los actos de la Semana de los Premios ofrecen a los ciudadanos un programa de un elevado nivel cultural; lo mismo sucede con los conciertos realizados por los tres coros de la Fundación y, por supuesto, las jornadas dedicadas a los pueblos ejemplares. El objetivo de la Fundación es esforzarse en desarrollar lo mejor posible todas las actividades con una especial conexión con los asturianos.

-Convenza a los escépticos: ¿Por qué tienen que seguir existiendo los Premios Princesa de Asturias?

-La creación de la Fundación Princesa de Asturias fue desde sus inicios una gran idea que se llevó adelante con esfuerzo e ilusión. Además, en un periodo muy corto para la vida de las instituciones, se convirtió en una excelente proyección de Asturias hacia el mundo, haciéndose eco de los mejores valores de la cultura, la concordia, la libertad y la solidaridad. Son ejemplos de los que estamos muy necesitados en este mundo complejo en el que vivimos y creo que aportan a la sociedad, impulso, ilusión y el deseo de hacer bien las cosas. Son un ejemplo muy necesario, especialmente, para los jóvenes.

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