Hallan varias piezas de bronce en Suarías

Una de las piezas encontradas en la sima prehistórica es una placa de cinturón con motivos vegetales.
Una de las piezas encontradas en la sima prehistórica es una placa de cinturón con motivos vegetales.

Los arqueólogos localizan en una sima objetos vinculados con las guerras cántabras contra Roma | Los investigadores denuncian la pasividad de la Consejería de Cultura y alertan del riesgo de posibles expolios

Azahara Villacorta
AZAHARA VILLACORTAGijón

Sin noticia alguna de la Dirección de Patrimonio Cultural en torno al hallazgo de la sima prehistórica de Suarías (Peñamellera Baja), a pesar de que hace ya seis meses que los arqueólogos notificaron su hallazgo al Principado además de proponer una intervención arqueológica de emergencia, la cueva acaba de deparar una nueva sorpresa: varias piezas de bronce que podrían estar relacionadas con las guerras cántabras contra Roma.

Hace apenas dos meses, los arqueólogos Alix Serna Gancedo y Alfonso Fanjul Peraza ya habían encontrado materiales tirados por la superficie de las zonas más profundas de la sima que convierten a este yacimiento en un lugar excepcional de la Prehistoria asturiana. Porque, además de innumerables fragmentos de cerámica y restos de animales, que cubren buena parte del yacimiento, los investigadores ya desvelaron en las páginas de EL COMERCIO el hallazgo de una punta de lanza muy bien conservada datada en la Edad del Hierro.

En aquella ocasión, la visita a la cueva deparó además el hallazgo de restos humanos arrojados al interior de la cueva, pero, en una visita reciente, el equipo arqueológico ha localizado también diversos materiales de bronce, que los investigadores pretenden dar a conocer a la sociedad asturiana «ante la falta absoluta de noticias o contacto desde el Servicio de Patrimonio Cultural del Principado» respecto a la intervención de emergencia que habían planteado a la consejería hace ya meses.

«El análisis de las fotografías que realizamos en su día nos permite confirmar que estamos ante los restos de dos cráneos humanos, situados apenas medio metro el uno del otro, así como identificar diversos materiales de bronce excepcionales», relata Alfonso Fanjul.

«En el primer caso, se trata de un bocal de caballo con forma de rueda fabricado en bronce y claras analogías con el mundo celtibérico y de unas dimensiones bastante grandes respecto a los bocales conocidos en Asturias. Mientras que, en el segundo caso, ha sido localizada entre las rocas una placa de cinturón también de bronce, con motivos vegetales y que tiene claras analogías también entre el Alto Duero y los campamentos militares romanos estudiados en Cantabria», precisa. Y estos restos apuntan, según el equipo de investigadores, a un contexto arqueológico de la sima posiblemente datado en los últimos años de la Edad del Hierro, cercano de alguna forma a las guerras cántabras, lo que refuerza su interés científico.

«Desconocemos si se trata de una ocultación o de restos vinculados a un contexto funerario de un personaje de rango social muy elevado», algo que parece verosímil «si tenemos en cuenta que en esa época la incineración era el rito funerario por excelencia y la riqueza de los ajuares de bronce que acompañan a los restos humanos en Suarías son de gran calidad», añaden los responsables del hallazgo.

Pero, de nuevo, los arqueólogos se topan con el muro de la Administración, ya que una de las razones de no poder ir más allá en el conocimiento y resolver las diferentes dudas surgidas, es que los descubridores del yacimiento no pueden ni recoger ni estudiar los materiales encontrados, que han sido dejados en el mismo sitio donde se localizaron, ante la falta de un permiso del servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura. «Sigue sin ponerse en contacto con nosotros seis meses después de notificar el hallazgo. Y eso, pese a disponer de un proyecto de intervención redactado por nosotros mismos, que también carece de respuesta y que estos nuevos hallazgos también se les han notificado», denuncian.

Esta situación, unida a la propuesta de Cultura de cerrar el yacimiento sin garantizar a los arqueólogos su estudio, «hace imposible conocer más sobre este lugar excepcional, muy posiblemente vinculado al momento de la conquista romana».

Así que los arqueólogos alertan del riesgo de posibles expolios si alguien da con la cueva. «Si se encuentran estas auténticas piezas de museo tiradas en la superficie, seguramente haya un número de piezas de la misma o incluso de mayor calidad enterradas en la sima, esperando a ser descubiertas y recuperadas mediante una sencilla prospección metálica o una excavación arqueológica».

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