El Museo Antón se fija en el arte enlatado

Imagen de una lata de anchoas en salmuera de la conservera de Juan Llera, en Lastres, con un dibujo de una bañista en la playa./
Imagen de una lata de anchoas en salmuera de la conservera de Juan Llera, en Lastres, con un dibujo de una bañista en la playa.

La muestra sirve para rendir homenaje al famoso escultor candasín ochenta años después de su fallecimiento Una exposición recorre la publicidad de las conserveras de pescado asturianas entre 1911 y 1937

ANA SOLÍS GIJÓN.

Colores llamativos y divertidos dibujos conforman 'Arte enlatado', la nueva exposición del Museo Antón de Candás. La muestra, atraerá miradas hasta el próximo 17 de septiembre. Un recorrido visual por la historia de la publicidad y los diseños iconográficos de las conserveras asturianas desde 1911 hasta 1937, la misma etapa en la que vivió y trabajó el barro y la piedra el escultor Antonio Rodríguez García 'Antón' (Candás, 1911-Murias, 1937), quien da nombre al museo. Este año se cumplen los 80 años de su muerte y esta exposición, explican desde el museo, sirve también para rendirle homenaje.

Atractivos diseños y originales mensajes publicitarios que «se situaban en la vanguardia de la época», como explicaba el comisario de la exposición, Manuel Ramón Rodríguez, de cerca de 40 fábricas conserveras que antaño conformaban uno de los sectores industriales más importantes de la región. Una alusión directa a la memoria de los que un día tuvieron entre sus manos latas o botes de atún, anchoas, salmón o cualquier otra conserva que guardaba en sus despensas. De manera singular, la muestra se completa con la proyección de una película publicitaria de una fábrica conservera de pescado de la misma época, situada en Luanco. Una cinta muy especial por ser la única de estas características que se conoce.

El museo de Candás alberga, además, una exposición permanente en la que se pueden ver más de 350 obras de Antón: esculturas, obras pic-tóricas, documentos y objetos personales. Entre ellas, se encuentran algunos de sus trabajos más famosas como las tallas de madera 'Mi Güela' o 'Marinera', a través de las cuales Antón plasmó para siempre la singularidad de los habitantes de su pequeña localidad.

Los iconos publicitarios más atractivos del siglo XX, 'enlatados' en una misma sala

El escultor comenzó su carrera de forma autodidacta, a temprana edad y dedicándole los ratos libres que le dejaba su trabajo como albañil, junto a su padre. No fue hasta 1931 cuando su brillantez como artista le brindó la oportunidad de perseguir su sueño y empezar sus ansiados estudios de Bellas Artes en Madrid.

El estallido de la Guerra Civil y su temprana muerte a los 26 años, truncaron su talentosa carrera. A pesar de ello, nos dejó un importante legado, enriqueciendo la cultura asturiana, figurando en las principales nóminas como uno de sus artistas más destacados. Ahora, esta exposición colorida e histórica le recuerda en Candás, su casa.

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