Plácido Arango amplía su donación al Bellas Artes

La obra donada por Arango. / E. C.
La obra donada por Arango. / E. C.

El mecenas entregará una 'Inmaculada Concepción' de José Antolínez al museo, que presentará la muestra dedicada a la colección del mexicano a principios de 2018

A. VILLACORTA GIJÓN.

La excelente sintonía entre el mecenas astur-mexicano Plácido Arango y el director del Museo de Bellas Artes de Asturias, Alfonso Palacio, no deja de dar frutos y el último llegó ayer mismo, cuando la Junta de Gobierno de la pinacoteca aprobó la donación de una nueva pintura por parte del empresario y filántropo que atesora una colección compuesta por más de trescientas piezas. Un nuevo regalo que se suma a las 32 obras ya entregadas este mismo año por quien ha sido distinguido ya como patrono de honor del museo, además de con la Medalla de Oro de Asturias.

La nueva donación es una 'Inmaculada Concepción' de José Antolínez (Madrid, 1635-1675), destacado pintor de la escuela barroca madrileña. «Su trabajo, interrumpido por una muerte precoz, se inscribe dentro del llamado pleno barroco. Su actividad se desarrolló en Madrid principalmente en el tercer cuarto del siglo XVII. Discípulo de Francisco Rizi, su pintura está influenciada por la obra de Tiziano, Rubens (ambos presentes en la exposición permanente) y también por Van Dyck», explicaron en el Bellas Artes.

El cuadro que ahora ingresa en el museo responde a los rasgos más característicos de sus telas, donde se plasma su preocupación por lograr entonaciones brillantes, además de un característico sentido del movimiento del que dota a sus figuras, habitualmente protagonistas de composiciones religiosas y entre las que sobresale el asunto de la Inmaculada Concepción. Pero, aparte de esta temática al servicio de la renovada fe contrarreformista, Antolínez llegó a realizar retratos e incluso pinturas mitológicas y hasta escenas de género y algún paisaje, lamentablemente desaparecido.

La obra de la Colección Arango aborda, así, un argumento que trató en numerosas ocasiones y que acabaría por identificarle. Y es que, como en otros casos, «el resultado está impregnado de su característica elegancia visible en la representación de sus figuras, así como por su delicadeza». Es, pues, afirman los expertos, «una magnífica pintura que encarna perfectamente el espíritu propio de la religiosidad barroca, además de representar un dogma entonces en pleno auge y que adquiere un peso específico en el Imperio español, del que la Inmaculada Concepción es protectora a partir de 1644».

El lienzo de José Antolínez se une de esta forma a otros seis espléndidos cuadros del siglo XVII donados por el generoso benefactor y que, ejecutados por Rodrigo de Villandrando, Alejandro de Loarte, Jerónimo Jacinto Espinosa, Francisco Gutiérrez, Juan de Valdés Leal y Claudio Coello, completan cualitativamente la colección ya existente. Así que «el fondo procedente de Plácido Arango contribuirá a reafirmar al Museo de Bellas Artes de Asturias como la mejor colección de pintura barroca madrileña existente fuera del Prado», sostiene el centro. Una donación histórica que será la protagonista de una gran exposición cuyos preparativos ultima ya la pinacoteca asturiana y que, tras sucesivos retrasos, «será presentada a comienzos de 2018».

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