Restaurar las pinturas de San Miguel de Lillo costará un millón de euros

Un aspecto de la bóveda de la nave sur, con su decoración. / P. L.
Un aspecto de la bóveda de la nave sur, con su decoración. / P. L.

El Ministerio de Cultura destina una partida a la recuperación y conservación de murales y revestimientos de la iglesia prerrománica

MIGUEL ROJO OVIEDO.

Después de pequeñas mejoras en las figuras más importantes -los lienzos conocidos como 'el músico' y 'el entronizado', ambos en la nave sur-, y después de muchos años de espera, el Ministerio de Cultura afrontará finalmente la restauración integral de las pinturas de la iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo, en el Naranco. Los trabajos, que incluyen la consolidación de los murales pictóricos, la recuperación de algunos otros ocultos por encalados en el ábside del templo y en la bóveda de la tribuna regia y actuaciones destinadas a la consolidación y restauración de las pinturas, costarán cerca de un millón de euros. En concreto, la licitación de la obra, que ayer se publicaba en el Boletín Oficial del Estado, destina 999.944 euros -826.400 más el 21% de IVA- al proyecto.

El plazo de ejecución es de dieciséis meses, y la empresa adjudicataria tendrá otros dos para realizar una memoria fotográfica y videográfica tanto del proceso como del resultado final, que se espera saque a la luz toda la grandeza y vistosidad del edificio, declarado monumento en 1885 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO cien años después, en 1985, junto a varios edificios del viejo Reino de Asturias.

La mejora será total. Desde el antecuerpo occidental de la iglesia, con el vestíbulo o pórtico, su bóveda de toba y los elementos pétreos, hasta los paramentos exteriores, con sus vanos y celosías. Y por el medio, las escaleras laterales, la tribuna regia -incluida su barandilla de madera y el arco triunfal que se abre hacia la nave central con sus relieves geométricos-, así como la bóveda, cuya decoración pictórica está oculta, según las catas realizadas en 2004. También se actuará en las cámaras laterales, la cámara supraabsidial -donde el rosetón calado de piedra caliza se abre hacia la fachada occidental- y la cabecera o ábside, incluyendo la bóveda en la que también la decoración mural de motivos geométricos -según esos mismos estudios de Álvarez Fernández- se halla oculta por un encalado.

Se descubrirán las pinturas ocultas de la bóveda y la cabecera del templo ovetense

El trabajo más delicado estará en las tres naves principales: las arquerías divisorias, las pilastras decoradas con frisos verticales de volutas, la arquivolta de la nave sur -con sus círculos rojos y negros y sus delicadísimas hojas-, la nave central en su totalidad y la magnífica nave sur, con la figura entronizada, la figura del músico y la bóveda, decorada con cuadrados y hexágonos que circunscriben rosetones de ocho pétalos y círculos de los que irradian motivos florales, respectivamente. Cerca de un millón de euros para recupear el esplendor perdido.

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