El Comercio

Rául Arévalo: «Yo siempre he soñado con ser director»

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El actor y director Raúl Arévalo. / Efe

  • El exitoso actor se estrena detrás de las cámaras con 'Tarde para la ira', protagonizada por Antonio de la Torre y Luis Callejo y recibida con parabienes en Venecia

A Raúl Arévalo le extraña que a la gente le extrañe que un actor quiera rodar una película como director. «En teatro, lo normal es que el director de una obra haya sido actor. En el fútbol, los grandes entrenadores han sido jugadores. Pero en el cine, los directores antes han sido director de fotografía, director artístico, montador... ¿Por qué no actor? Sorprende menos que digan 'Pepito Pérez, un chico de Cuenca que tiene un buen corto, va a hacer una película' a que sea un actor». Pero cuenta Arévalo que en su caso, ser actor es algo que le vino a los 17 años, porque en realidad, su sueño era ser director. Y lo ha conseguido a lo grande, con una opera prima, 'Tarde para la ira', que ha cosechado los parabienes de los críticos y hasta una ovación de gala durante su presentación en esta Mostra de Venecia, donde se estrenó el pasado viernes.

«Esta historia se me ocurrió hace ocho años, y me surgió de forma natural. Quería hablar sobre la violencia de una forma realista y cruda, y quería ver cómo ese personaje se enfrentaba a un abismo de violencia y rencor», explica Arévalo, que delante de las cámaras ha compaginado la comedia y el drama, pero que para su estreno detrás de ellas ha elegido un thriller agreste, duro, seco. «Rodé en Súper 16 mm (se mandaban todos los días las cintas a Rumanía) porque quería crear un ambiente sucio», relata el director, que reconoce en su película la influencia del cine francés (Jacques Audiard), de los hermanos Dardenn o de Gomorra, además de su fascinación por Alberto Rodríguez ('La isla mínima'): «Me encanta cómo Alberto cuida los detalles, desde el vaso que se ve al fondo de la imagen hasta el último figurante, y yo tenía claro que quería hacer eso mismo».

Detalles que envuelven la historia de venganza que es 'Tarde para la ira'. «No sé si la venganza está a la altura del amor a la hora de mover el mundo», reflexiona Arévalo, «pero está claro que es una fantasía que todos podemos entender. Odio la violencia, como la mayoría de la gente, pero creo que todos, alguna vez, fantaseamos con la venganza».

Para poner rostro a su película Arévalo no tuvo ninguna duda. Asegura que ya hace ocho años les dijo a Antonio de la Torre y a Luis Callejo que quería que fueran sus protagonistas. «En los rostros de Antonio, que tiene 47 años, Luis y Ruth (Díaz) se ve que ha pasado la vida, hay cosas que no se pueden tapar con maquillaje, hay algo especial en sus ojos. A la gente de mi edad (36 años) nos faltan todavía unos minutos en el horno», bromea.

 Y es que Raúl Arévalo forma con Antonio de la Torre la pareja de moda del cine español. Más que amigos íntimos, «somos como novios «pero sin sexo», se ríe Arévalo. Y De la Torre le corresponde. «Tenemos la sensación de que hemos hecho un buen producto, muy español, muy ibérico, una joyita con honestidad y un reparto muy creíble». «La manera en que Raúl ha hecho la película, con un presupuesto reducido y en seis semanas, y con la libertad que nos ha dado, ha sido maravilloso». El actor malagueño, a su vez, ha creado un vínculo especial en la cinta con Luis Callejo, su compañero en un camino desenfrenado de violencia. «Son dos personajes que están en las antípodas, pero les unen las cosas que son capaces de hacer cuando sus familias están en peligro». Ahora, y tras conseguir el favor de la crítica, a 'Tarde para la ira' le quedan dos retos: la taquilla, a partir de este viernes, y los premios. «Tenemos una apuesta sobre los Goya, pero yo creo que ni Luis ni yo nos lo vamos a llevar», termina Antonio de la Torre.