El Comercio

El superviviente que se quedó en Asturias

Nadie sabe si viajaba en aquel 'Arriluze' algún asturiano de nacimiento. Quienes cuentan la historia creen que no. Pero sí hubo quien, sin serlo, lo fue de adopción. José Bernárdez Torres, que falleció hace pocos años y que sobrevivió al siniestro, era gallego de nacimiento. Uno de los muchos que viajaba en el novelado barco, pero el único que acabó convertido en asturiano de los pies a la cabeza. Y todo porque, tras ser rescatado y pasar unos días en San Martín de Podes, se enamoró de una de las lugareñas. La guerra le llevó allí y el amor le hizo quedarse. Tenía 18 años cuando embarcó en Valencia rumbo a Bilbao. Pocos más cuando decidió asentarse cerca del Cabo Peñas.