El Comercio

Sigourney Weaver.
Sigourney Weaver. / E. C.

«Bayona es un director lleno de pasión y honestidad»

  • La veterana actriz protagoniza junto a Felicity Jones y Lewis Mac Dougall 'Un monstruo viene a verme'

  • Sigourney Weaver Actriz

'Un Monstruo viene a verme', dirigida por J.A. Bayona y adaptada de la novela de Patrick Ness, está protagonizada por Felicity Jones como la madre enferma de cáncer, Lewis MacDougall, un actor de 13 años que debuta con este filme, como el hijo, y Sigourney Weaver dando vida a la abuela del niño. En la narración, Connor deberá contar un cuento al monstruo del árbol frente a las tres fabulas que el árbol le cuenta a él. . La magia de Bayona surge de nuevo y alcanza su mejor expresión en 'Un Monstruo viene a verme', título que suena con fuerza para las nominaciones a los Oscars. Una oscura fantasía cinematográfica que pone de relieve el talento de Sigourney Weaver.

Las películas de monstruos están de moda.

En este filme aparece una bestia distinta, no estamos hablando de un monstruo impredecible.

¿Alguna vez se ha sentido asustada por un monstruo?

Alguno hay real que sí me asusta (bromea). Supongo que, como todos los niños, temía a los monstruos aunque ya ni me acuerdo.

Usted ha trabajado con grandes directores ¿Cómo calificaría a Juan Antonio Bayona?

Creo que lo más destacable de la película es el trabajo de Juan Antonio Bayoya, Jota, como le llamábamos en el rodaje. Es un cineasta extraordinario, lleno de pasión, de honestidad, muy español, capaz de conectar con el material de una forma intuitiva. Es un realizador con una visión muy clara de lo que quiere, algo muy importante al contar una historia. Conoce bien el negocio y, desde luego, sabe tratar bien a los actores

-Mucha gente considera que estamos viviendo una edad de oro para las mujeres en el cine, ¿está contenta con los guiones que recibe?

Creo que hoy en día es difícil para hombres y para mujeres conseguir buenos papeles porque cada vez se ruedan menos películas. Creo que Hollywood está realizando demasiados remakes y ya no se hacen películas independientes. No sé si estamos viviendo una edad de oro en la taquilla para las películas de mujeres, pero, sinceramente, ahora mismo no se escriben buenos papeles femeninos, no como los que representaba Bette Davis en los cuarenta. Ahora tenemos nuevas tecnologías, películas que son capaces de llenar el cine de público gracias a los espectaculares efectos especiales.

Hablando de monstruos , las elecciones norteamericanas se presentan muy competidas...

Creo que es muy excitante que en Estados Unidos vayamos a tener a una mujer presidente, finalmente. Ya tocaba y, desde luego, el proceso no va a ser fácil. Las mujeres hemos conseguido llegar a muchos puestos que antes no nos estaban permitidos, nos falta la Presidencia de Estados Unidos

-¿Es cierto que usted se llama en realidad Susan y se cambió su nombre a los trece años?

Sí. Es cierto. A mí no me gustaba que me llamaran Sue, sentía que yo era demasiado alta para ese nombre. Decidí buscarme uno más largo y encontré Sigourney en un libro de F. Scott Fitzgerald.

Usted ha asegurado muchas veces que quiere interpretar historias románticas ¿Que ha sucedido?

Sería absurdo por mi parte pensar que voy a embarcarme, a mi edad, en historias de amor. Los actores no participamos en las películas que queremos sino en las que nos ofrecen. A veces surge la oportunidad de participar en un gran filme, como 'Un monstruo viene a verme', y otras veces te aventuras a trabajar sabiendo que el guion no es bueno, pero necesitas el dinero. Como actriz considero que no hay nada mejor que interpretar un personaje que tiene una vida emocional más allá de lo obvio. En Hollywood, por alguna razón que desconozco, los guionistas no se imaginan a las mujeres de más de cuarenta como criaturas con emociones sexuales.

-¿Es tan difícil encontrar trabajo en Hollywood cuando se es actriz y se pasa la barrera de los cincuenta?

Yo vivo en Nueva York y trabajo mucho en el teatro. Si yo viviera en Hollywood, y dependiera solo del cine, estaría muy deprimida o tal vez ya hubiera dado el salto a la televisión. Mi modelo a seguir es Jessica Tandy. Como actriz tengo más confianza ahora que cuando era joven. A mí me ofrecen personajes interesantes en el cine, aunque no en las grandes películas de Hollywood. Trabajo en una industria donde todo el mundo está obsesionado con mantenerse joven.

¿Qué opina de la obsesión que existe en Hollywood por la belleza?

Greta Garbo dejó de trabajar en el cine a los 35 años. Creo que la presión por mantener la belleza siempre ha formado parte de la sociedad. En realidad, la gran obsesión de Hollywood en estos momentos es ser una celebridad, convertirse en portada de las revistas del corazón en lugar de ser una gran estrella del cine. Creo que ahora hay que pensarse dos veces antes de decidirse a formar parte de esta industria porque la vida de una actriz ha cambiado mucho.

-Supongo que será consciente de la adicción de muchas compañeras suyas por la cirugía plástica, el botox y el colágeno...

Desde luego estoy a favor de ciertas técnicas que retrasan el envejecimiento, pero tratar de regresar a los 20 cuando tienes 50 es ridículo.