El Comercio

Una pareja en la tormenta de arena

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Brad Pitt y Marion Cotillard, en la presentación de 'Aliados'. / Dylan Martínez (Reuters) / V. Carrasco

  • Brad Pitt y Marion Cotillard huyen de los rumores de romance durante la presentación en España de 'Aliados'

Segunda Guerra Mundial, espías y una historia de amor es uno de los maridajes que mejor funcionan en el cine. Y más cuando la pareja protagonista de la película está envuelta en rumores de que el romance de la pantalla haya podido llegar hasta la vida real. Todos estos ingredientes preceden al estreno de 'Aliados', la nueva película de Brad Pitt y Marion Cotillard, dirigida por Robert Zemeckis ('Regreso al futuro', 'Forrest Gump').

  • FotogaleríaBrad Pitt y Marion Cotillard estrenan 'Aliados' en España

Los dos actores presentaron ayer la película en Madrid, pero solo Cotillard atendió a los medios, y con la condición de que no se le preguntara por su vida privada. Pitt no dio entrevistas, y únicamente se dejó ver en la alfombra roja de los Cines Callao de Madrid. Después de una extenuante gira de promoción, cuando terminó la 'premiere', cada uno cogió un avión y se fue a su casa. Por separado.

«Tengo mucho respeto por Brad Pitt. Es un actor que toma riesgos, que siempre intenta ir más allá. Ante la cámara lo da todo, muestra sus emociones más profundas. Es uno de los grandes», afirma Cotillard sobre su compañero en el largometraje. La actriz está embarazada de su segundo hijo, un embarazo que coincidió con el fin del rodaje de la película y, a la vez, con la ruptura de Pitt con Angelina Jolie, el matrimonio con más tirón en Hollywood. Cotillard y su marido, Guillaume Canet, salieron a desmentir en las redes sociales el supuesto romance.

A los aficionados al cine clásico 'Aliados' les puede recordar en muchos momentos 'Casablanca'. En esa ciudad marroquí está ambientada la trama, aunque en realidad, el rodaje se realizó en Fuerteventura y Gran Canaria. En 'Aliados' Cotillard interpreta a Marianne Beausejour, una glamurosa espía que sabe moverse en las peligrosas arenas, nunca mejor dicho, del norte de África en la Segunda Guerra Mundial.

La actriz francesa, que ganó el Oscar en 2007 por su interpretación de Edith Piaf en 'La vida en rosa', no se está dejando deslumbrar por la meca del cine. Allí tiene un pie, y está rodando grandes producciones (tiene pendiente de estreno 'Assassin's Creed', con Michael Fassbender). Pero la otra mitad de Cotillard sigue en Francia, donde continúa desarrollando proyectos más comprometidos, que se acercan a dramas humanos, como en 'De óxido y hueso', o a la crisis económica, como en 'Dos días, una noche'.

«Soy muy afortunada por poder trabajar tanto en Europa como en Estados Unidos. Francia y Reino Unido son grandes lugares para hacer cine y Estados Unidos es el país que hacía las películas que yo me amaba cuando era una niña. Cuando veía a aquellos maravillosos actores de mi infancia yo soñaba con ser actriz y triunfar en América. Eso sucedió y me permitió conocer un nuevo mundo y llevar más allá mis aspiraciones». Heredera de las grandes actrices galas que enamoraron a Hollywood, Cotillard se felicita de que Estados Unidos «mire a Francia». «Me siento parte de ese grupo y eso me hace muy feliz», concluye.