El Comercio

«No hay héroes puros ni malvados absolutos», advierte Jan Hrebejk

    Jan Hřebejk, autor de ‘The teacher’, ayer en el Centro de Cultura Antiguo Instituto.
    Jan Hřebejk, autor de ‘The teacher’, ayer en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. / Jorge Peteiro
    • El director eslovaco vino a defender a Gijón 'The teacher', la película con la que concursa en la Sección Oficial y en la que subraya «la fuerza destructiva del miedo»

    «No hay héroes puros, ni malvados absolutos. En el héroe hay debilidad, como hay algún detalle positivo en el malvado». Así lo considera Jan Hrebejk, el autor de 'The teacher', película que concursa en el FICX, dejando clara esta dicotomía del bien y del mal, para hablar, finalmente, del miedo. De su «fuerza destructiva» y de su poder implacable. Hrebejk, que ha firmado ya nada más y nada menos que 11 producciones, con una filmografía crecida en las últimas tres décadas, ya había estado en el Festival Internacional de Cine de Gijón. Vino hace 23 años y lo hizo como un cineasta que daba sus primeros pasos. Hoy regresa con una carrera apuntalada, ya no dentro de su geografía, donde es considerado un maestro, sino fuera, donde llegó a ser nominado al Oscar ('El amor en tiempos de odio'). Y regresa con una película que vuelve a los años del comunismo en la Checoslovaquia de los años 80 para contar la historia de una maestra corrupta y poderosa, que provoca el intento de suicidio de una de sus alumnas, ante la pasividad de todos para lizados por el miedo.

    «Ahora resulta casi un chiste observar ciertos hechos», reflexiona Jan Hrebejk. «Pero en aquella época el miedo era real, como lo era la amenaza y eso es de lo que he querido hablar».

    No pretende, sin embargo, el director eslovaco hacer crítica política del pasado. Pero aunque el régimen es solo, según dijo, un escenario necesario de la película, ayer no ocultó su pensamiento sobre él: «El comunismo dejó sus ideales a un lado cuando llegó al poder y acabó convirtiéndose en la representación del mal. Igual que el Nazismo. Lo único que dejó en herencia es la educación gratuita».

    Puestas sus ideas sobre la mesa volvió al asunto que, realmente, trata en su obra: «Lo que he querido evocar es la atmósfera del temor y la respuesta que unos y otros podemos tener ante él». Por el camino le salen varios héroes. Uno de ellos, un padre que da palizas a su hijo. Un personaje, que, según confesó ayer, entra en la historia por decisión pactada entre él y su guionista, Petr Jarchovskýpro, con el que lleva años formando equipo. Y salta, «precisamente», para recordar que nadie es totalmente bueno o totalmente malo. «Es esa dualidad, entre la debilidad humana y la valentía, la que me interesa y es eso lo que creo que hay que mostrar». No opinó así, al parecer la crítica de su país, que le reprochó la elección de ese héroe en concreto, acusándole de «relativizar lo heroico y la misma condición humana».

    'The teacher' «se basa en un acontecimiento real que llevaba 30 años reposando». Ese es el tiempo que ha pasado desde que el guionista de cabeceza de Hrebejk, Jarchovskýpro, le contó los hechos, acaecidos en un colegio de Bratislava. Pero aunque la columna vertebral es histórica, los personajes son novelados. En realidad «dramatizados, porque, en palabras del propio Hrebejk, «el tratamiento es más teatral que de película». De hecho toda fue rodada en interiores. Algo que «añadió dificultad», como el hecho de trabajar con niños y «lograr que mantuvieran el nivel de interpretación de los adultos».