El Comercio

Nacho Carballo, ayer, en el Teatro Jovellanos.
Nacho Carballo, ayer, en el Teatro Jovellanos. / PALOMA UCHA

«Hay que defender a muerte los Cines Centro para el Festival»

  • «Me gustaría verme como director en la edición 55, pero si no estaré como espectador siempre»

  • Nacho Carballo Director del FICX

No es este un año cualquiera para Nacho Carballo. Cinco años después de llegar a la dirección del Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX), cierra la edición número 54 sin saber si será él quien dirija la 55. Pero no habla de despedidas porque su ánimo es continuar. Ha concurrido al concurso convocado por Divertia para adjudicar la dirección del certamen y mientras espera noticias hace balance de un año con buenas películas y mucho público en las salas.

Se acaba la edición 54 y se cierra un ciclo para usted.

Es el momento de cerrar el Festival y hay que agradecer todo el trabajo de una edición muy complicada en la que hemos tenido que hacer virguerías, pero para mí no ha cambiado nada. El verdadero cambio vendrá si no podemos contar con los Cines Centro. El cambio de dirección no me parece que sea un cierre de ciclo para nadie. No hay que darle tanta importancia. El Festival ha sobrevivido 54 años y a muchos directores. Esto no es una cuestión de personas, sino de proyecto y de público, y si el público sigue respondiendo y el Festival está sano y vivo, porque tiene una estructura, todo va bien. El problema está en que si no se pueden utilizar los Centro se rompe todo, cambia la estructura.

Han sido cinco años desde su llegada. ¿Cuáles han sido los momentos duros y cuáles los dulces?

Duros siempre hay, pero no merece de la pena recordarlos. Lo bueno ha sido la cantidad de gente que nos da las gracias por poder ver buen cine que de otra forma no llegaría. Me quedo con eso, con el cariño de la gente. Me quedo con haber conocido a personas interesantes y con la satisfacción de dirigir cinco años el festival de mi ciudad. Para mí es un regalo y un privilegio.

¿Se ha olvidado de todo lo que pasó a su llegada?

Pasó. El tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. Muchas cosas que se dijeron se vio que eran mentira. El trabajo está. Las opiniones son subjetivas pero los datos de público y la calidad de las películas, multipremiadas en otros festivales y con diferentes galardones, son objetivos.

¿Siente que ha conseguido cambiar esa oposición inicial?

Ha habido una gran parte de personas que no ha cambiado de opinión y que no cambiará haga lo que haga. Y otra gente que estaba engañada, que leía cosas, escuchaba cosas que no eran verdad. Está claro que el primer año hubo un boicot real entre los muy afines al anterior director.

¿Cómo ha cambiado el festival desde su llegada?

No ha cambiado en el contenido, en lo que Gijon tiene que defender: cine independiente, contemporáneo, distinto, de autor. Hemos ordenado el festival en lo que a las secciones se refiere.

Hay quienes dicen que ha perdido riesgo.

Quienes lo dicen es que no han ido a ver la Sección Oficial. Son ganas de contaminar, de repetir el mantra «el festival ya no es lo que que era», pero es mentira. Y la crítica lo confirma: el festival no ha perdido un ápice.

Este último año, por los recortes, ¿ha sido el peor?

El peor fue el primero, por la permanente sombra de duda, la intransigencia y la incomprensión. Este ha sido muy duro por intentar encajar en un presupuesto que no es real para el FICX que queremos. No puede ser que tengamos el mismo presupuesto que en la edición 39.

¿Le duele que de pronto el Principado ponga en marcha la cineteca en Laboral?

No me duele, pero me parece extraño. Que al Festival de Cine le quiten cinco mil euros porque no hay dinero y que nazca de la nada una cineteca dirigida por los de siempre, los amigos del señor Domínguez, que nadie sepa cuánto cuesta ese proyecto, que se despida al director de la Filmoteca... Es extraño.

¿Se arreglará la relación con el Principado?

No es una cuestión de Principado, es una cuestión personal de Vicente Domínguez. Estuvo en la gala y se va a mantener el apoyo que da al Festival, pero no va a darle más. Le recuerdo que el señor Domínguez, siendo vicerrector de la Universidad, retiró todo el dinero de la 50 edición para dárselo a Cienfuegos para hacer un ciclo de cine.

¿Cómo se ve en la edición 55? ¿Cómo director o como espectador?

No sé. Me gustaría verme con director del Festival, creo que lo hemos hecho bien y creo que queda trabajo por hacer. Pero si no, como espectador siempre.

Si continúa, ¿cuál es el plan?

Seguir defendiendo el cine independiente, el cine de autor y luchar por que los Cines Centro se mantengan. No sé si habrá que hacer un crowdfunding o una sentada, pero hay que defender a muerte los Centro. Y abrir el FICX a los nuevos tiempos es el gran reto. Hemos pasado del analógico al digital y ahora hay que avancar hacia otros mundos, la realidad virtual, los videojuegos. Pero el problema está en el modelo de financiación, no podemos estar con el mismo presupuesto de la edición 39 cuando la Seminci tiene 3 millones, Sevilla uno y pico, Sitges 5... Estamos compitiendo en esa liga, en la Champions de los festivales, pero con mucho menos dinero. Hay que implicar a empresas privadas y buscar sponsors desde ya. Porque hay una cosa clara: el Festival de Cine no se debe tocar, es un bien cultural de Asturias y tenemos que defenderlo.

Al margen de lo que pase en e l futuro. ¿Contento de la edición que acaba de concluir?

Sí. Yo sabía que las películas de la Sección Oficial iban a funcionar. Esto del cine es como el vino, va por cosechas, y este año había una buena cantidad de películas. 'Glory', la ganadora, marca mucho el espíritu del Festival, y me parece que 'Paradise' es fantástica, como cualquiera de las que compitieron. Pero por lo que estoy más contento es porque he visto los Cines Centro llenos, un martes, un miércoles, a diez y media de la noche, compitiendo con la Champions, y el Jovellanos hasta arriba.

¿Tiene ya las cifras de público?

Está claro que estarán por debajo de las del año pasado. Hay un día menos y por tanto menos proyecciones, pero creo que estaremos cerca. El éxito del Festival de Cine se ve en las salas llenas, eso no se puede cuestionar. Me quedo esa imagen y con el agradecimiento de la ciudad que me ha llegado estos días.