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Sergio G. Sánchez, sonriente y feliz, ayer en la Laboral. / PAÑEDA

«Busco emocionar, no el taquillazo del año»

  • «Más de 40 países han adquirido 'El secreto de Marrowbone'», el primer largometraje como realizador de Sergio G. Sánchez. «Ojalá sirva para atraer más rodajes a Asturias. Yo volveré»

Sus credenciales son tan sólidas que no tuvo más que mostrar su firma bajo las galeradas de un guion para lograr que una distribuidora tras otra fueran estampando el sello de adquirido en sus páginas. Así llegó Sergio G. Sánchez (Oviedo, 1973), el cineasta que está detrás de la letra grande y pequeña de 'Lo imposible' y 'El orfanato' -por dar dos títulos de Goya- a tener más de 40 países esperando a que su primer largometraje como director, esta vez con Juan Antonio Bayona como productor, toque la pantalla grande. Se titula 'El secreto de Marrowbone' y de nuevo es un thriller psicológico. Verá la luz en otoño, probablemente el 27 de octubre, cuando culmine el periodo de postproducción en el que está embarcado todo el equipo. Un equipo en el que hay mucho talento asturiano. No solo el suyo. También el del avilesino Pelayo Gutiérrez. Él y sus cuatro Goya se encargan del sonido. La diseñadora ovetense Sonia Grande, también con lugar fijo en el palmarés de los galardones del cine nacional, firma el vestuario, y, además, la banda sonora la interpreta la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA).

Prometió rodar en Asturias su primer largometraje y promesa cumplida.

Era mi sueño y fue una de las condiciones puestas a la producción. O Asturias o nada. He de confesar que he tenido que dar mil vueltas para poder acabar poniendo aquí la cámara. Mucho rodaje en los Estados Unidos y muchas vueltas. Solo el éxito me ha permitido cumplir esa promesa.

Su película no se ha estrenado y ya ha atraído otro rodaje, el de la serie 'La zona'. ¿Espera hacer efecto dominó?

Sí. Sería genial. Ojalá sirva mi película para atraer más producciones, más rodajes a Asturias. Estos paisajes y esta luz se van a ver en más de cuarenta países, donde ha sido adquirida. Eso tiene que tener una repercusión. Yo desde luego, volveré.

Habla de la luz de Asturias. Hay quien dice que siempre parece filtrada, que es poco luminosa.

Sí, un amigo mío dice que esta luz es un lujo, porque, efectivamente, ya viene con filtros. Pero hay muchas luces en Asturias y la prueba es 'El secreto de Marrowbone', que es muy luminosa, porque aquí también está esa luz que brilla. Solo hace falta insistir y esperar a que salga.

Y ustedes insistieron. Un mes entero de rodaje solo en este Norte.

Sí, estábamos empeñados y volvíamos al punto que queríamos rodar una y otra vez hasta que esa luz aparecía. Y claro, apareció. Hemos logrado captar momentos maravillosos, que van a sorprender, sobre todo a los que piensan que aquí siempre está lloviendo.

Los interiores son de estudio y los estudios de Tarrassa. ¿Los de Olloniego tienen carencias? ¿No servían para esta gran producción?

Son perfectos y lo que me hubiera gustado era rodarlo todo aquí. Pero los exteriores nos llevaron más tiempo y dinero del que pensábamos. No hay que olvidar que nos hemos dejado un millón de euros en Pravia. No en el rodaje propiamente dicho, sino, sobre todo, en intendencia de todo el equipo. Ha sido muchísimo dinero y llegó un momento que dijimos: hay que volver. Una gran parte de los profesionales con los que trabajamos son catalanes y allí estaban en casa. Tan sencillo como eso.

Y no es por incordiar, pero, tras agradecerle la inversión hecha en casa alguien habrá que le eche en cara no haber contratado a actores de aquí. Ni siquiera son españoles.

Es que la película está rodada en inglés. Prometo que la siguiente contaré con gente de mi tierra. Pero esta no podía ser. Queríamos que fuera una película exportable y por eso el idioma, e insisto en lo mucho que hemos hecho aquí. La gran inversión que hemos dejado. Nosotros hemos venido a dar, no a pedir. Es cierto que hemos encontrado toda la colaboración del mundo. El Principado ha puesto en especies todo lo que ha podido y la colaboración ha sido magnífica. Pero solo queríamos dar. Y si es posible, hacer que otros vengan, algo que ya ha pasado.

Sonia Grande, en el vestuario; Pelayo Gutiérrez, en el sonido. Se ha rodeado de los mejores y son asturianos.

Trabajar con ellos es el mayor de los lujos. Como lo ha sido colaborar con la OSPA. Tres de sus maestros, Myra Pearse, Christian Brandhofer y Antonio Serrano hacen, además, tres pequeños papeles.

Hábleme de 'El secreto de Marrowbone'.

Es una historia fascinante, que va a sorprender muchísimo y que creo que va a ser muy gustosa de ver, porque hemos utilizado la dinámica de las series de televisión, no en los ritmos, pero sí en el sentido de que cada capítulo de una serie encierra su propia historia, su propio giro de guion. Aquí pasará lo mismo y va a ser una sorpresa constante.

¿Cuál es el secreto si se puede preguntar?

Son muchos elementos. El único que se puede contar es que unos hermanos, que tienen que viajar a América desde Inglaterra, se ven repentinamente convertidos en huérfanos. Como no quieren que los servicios sociales les separen, entierran a la madre en el jardín. Pero ese es un secreto a voces en el minuto diez. Lo demás está por pasar.

De nuevo un thriller psicológico. ¿Qué tienen que tanto le gustan?

Prometo que será el último. Cuando logras tener éxito con un género, todo parece más fácil. Las puertas se te abren mejor para eso que para otras cosas. Si hubiera hecho comedia y hubiera tenido grandes resultados, me estarían pidiendo comedia.

Dicen que va a ser «el Bayona de 2017», la bomba de las taquillas.

Nunca se sabe y me da mucho miedo oír eso. Si tuviéramos la fórmula del éxito...

Como tándem parecen tenerla.

(Se ríe) Sabemos que se va a hacer una gran campaña para promocionar la película y eso siempre es bueno, pero no creas que esta es una película fácil. Tiene su complejidad. Ojalá el público la abrace como esperamos, pero es exigente y también dará muchas satisfacciones. Y eso es lo que me gusta. Yo busco con 'El secreto de Marrowbone' emocionar, no lograr el taquillazo del año.

Juan Antonio Bayona ha sido su director y ahora es su productor. ¿Cómo ha sido esa relación?

Es el productor ejecutivo perfecto. Ha sido un productor invisible. Ha hecho algo parecido a lo que hizo Guillermo del Toro con él. Poner nombre y prestigio para que hiciera 'El orfanato' y desaparecer. Ha sido una garantía para el proyecto y no ha puesto ni un solo impedimiento. Ahora he de decir que la directora de producción ha sido Sandra Hermida y con ella ha trabajado Belén Atienza.

Por cierto, ¿qué fue de su proyecto para culminar la trilogía de 'El laberinto del fauno', precisamente, con Guillermo del Toro?

Pues parecía haber muerto, pero me están volviendo a hablar de él y estoy encantado. Más si se viene a rodar a Asturias.

Han convertido un palacete del XVIII en una casa de la América profunda. Eso seguro que le convence.

El cine te permite esas cosas. Hemos recreado una granja de la costa Oeste con la pintura de Andry Wahiat como referente. Quería que la luz entrara por la ventana, que fuera de verdad. Sin cromas, ni efectos especiales, que odio. Hemos logrado entre todos que parezca un pedazo de esa América y que estamos en medio de 1969. Y todo parece de verdad.

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