Antonio Banderas: «No trabajaré con dinero público, porque viene muy envenenado»

Antonio Banderas, ayer, en Madrid, en la presentación de la aplicación Vibuk, de la que es socio.
Antonio Banderas, ayer, en Madrid, en la presentación de la aplicación Vibuk, de la que es socio. / J. R. LADRA

El actor se desdoblará en Picasso para una serie de National Geographic y en la película de Carlos Saura sobre el 'Guernica'

MIGUEL LORENCI MADRID.

Antonio Banderas tiene mil frentes abiertos. El penúltimo ha sido convertirse en empresario digital, como socio e imagen de una red social para gestionar el talento y el trabajo de actores y modelos a escala global. Pronto será Picasso, por partida doble si todo va bien. Quiere dirigir, producir, escribir, diseñar, componer música y volver al teatro como actor y gestor. Lo hará pronto «pero con dinero privado». «No quiero trabajar con dinero público, que llega envenenado», asegura el actor aludiendo a sus desavenencias con los políticos malagueños y a su airada salida del proyecto cultural y teatral que iba a financiar en su ciudad natal.

Con un saludable aspecto, sonriente, entusiasta y vital, quita hierro a sus recientes problemas de salud. «Me encuentro muy bien, con las mismas fuerzas y habilidades que tenía antes del arrechucho», dice minimizando la crisis cardíaca que le llevo al quirófano y le impuso un parón.

«Fue una angina de pecho; no tan grave como un infarto. Me pusieron unos hierros por ahí y todo está estupendo», se ufana. «Cada mañana rezo un Padrenuestro, corro siete kilómetros y me tomo las pastillas», explica.

Asegura que su contencioso con el Teatro de Málaga «se va a solventar». «Voy a tratar de cerrar pronto el asunto», anticipa el actor. Se sintió «humillado» e «insultado» por el trato de los políticos malagueños, pero se dispone a volver a las tablas. «He hecho mucho cine, pero me siento un actor de teatro, al que le debo casi todo. Ha sido como una mujer a la que he querido mucho y he abandonado», entonó el mea culpa. La condición para retomar ese idilio con la escena es hacerlo «en el sector privado». «No trabajaré con dinero público, que viene muy envenenado», reiteró.

«Me gustan más los papeles de carácter que los de galán, que son más aburridos», dice el actor, que encarnará en el cine a su universal paisano Pablo Ruiz Picasso. Es el proyecto que más le apasiona. Si las cosas salen como espera, lo hará en una serie y en una película.

Para National Geographic rodará una serie sobre Picasso de diez capítulos. Producida por Ron Howard, cubrirá toda la vida del genio malagueño y se rodará en Barcelona, Málaga, París y Budapest. Pero también le ilusiona protagonizar otro proyecto 'picassiano' que avanza a trompicones: el que Carlos Saura alberga sobre el pintor del 'Guernica'. «Es más Saura que Picasso y tiene una estrategia para salir adelante», dice sobre la aproximación del cineasta aragonés «a los 33 días en los que Picasso pintó el 'Guernica'».

«Canto, bailo, me gusta la fotografía, toco el piano y la guitarra, estoy en la universidad, diseño, produzco, dirijo y escribo mucho», enumera sus múltiples intereses y actividades. Quiere ponerse de nuevo detrás de la cámara, pero en otro registro. «Dirigí películas basadas en novelas y ahora quiero hacerlo sobre el mundo que me ha tocado vivir y cosas que me interesan», anticipa el director de 'El camino de los ingleses' y 'Locos en Alabama' dos días antes de recoger el Premio Nacional de Cinematografía. Debuta en el empresariado digital como socio de Vibuk.com pero reconoce sus escasas habilidades tecnológicas. «Soy un tarugo con los ordenadores y me compré mi primer celular hace tres años», confiesa.

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