«Mi arma política es el teatro»

La actriz madrileña Carmen Machi./EFE
La actriz madrileña Carmen Machi. / EFE

La actriz Carmen Machi llega el sábado al Jovellanos con 'La autora de las Meninas' | «He tenido la suerte de que han llegado a mis manos trabajos muy interesantes y me he subido al carro»

M. F. ANTUÑAGIJÓN.

Tiene la agenda completa hasta 2020. Carmen Machi (Madrid, 1963) niega ser la reina Midas del teatro, pero lo cierto es que el éxito ha sido y es su fiel compañero de batallas sobre las tablas y también en pantallas grande y chica. El sábado llega al Teatro Jovellanos con 'La autora de las Meninas', un texto de Ernesto Caballero que se desarrolla en 2037, cuando el gobierno decide vender patrimonio para afrontar la crisis y deshacerse de la célebre obra de Velázquez.

-¿Una distopía artística?

-Una distopía artístisco-social, desde luego. Y como el teatro está tan vivo, a medida que avanzamos el futuro se queda demasiado próximo a la realidad. Es una reflexion sobre la posición de los gobernantes ante la cultura, ante el uso que se le pueda dar en una situación de crisis. Digamos que pone en debate ante el público qué pasaría, qué opinaría el pueblo. Es muy duro y muy doloroso.

-Pero no es solamente eso.

-Luego la función avanza hacia otro tipo de viaje. Es una monja copista oficial del Museo del Prado, y le proponen hacer una copia de 'Las Meninas'; ella no sabe cuál es el objetivo del encargo, pero ante la situación y la posiblidad de sentirse artista, de ser algo más que ser copista, la vanidad empieza a hacer estragos y la hace viajar por un lugar muy interesante. Ernesto nos regala un recorrido por la historia del arte moderno del siglo pasado interesantísimo. Tiene mucha enjuncia, es inteligente, sarcástica, divertida.

-¿Y humor?

-El humor es un vehículo fantastico para expresar dolor, es aliviante, es liberador... Pero, aunque tiene humor, esta obra no es una comedia.

-Si fuera ministra de Cultura...

-Yo nunca sería política. Cada ciudadano, cada ser humano, hace política a su manera, sin saber, sin llamarla política; mi arma es el teatro. Hay señoras y señores que escriben textos maravillosos y yo me limito a interpertarlos. Esa es mi manera de hacer política.

-De zorra [protagonizó 'Juicio a una zorra'] a monja. Menudo cambio.

-Entre medias ha habido otras más. Pero los cambios radicales son los más sencillos, es mucho más fácil así que hacer personajes con similitudes.

-¿Qué tiene esta monja?

-Soy una amante de la palabra, me apasiona cómo hablan los personajes y Ernesto Caballero la ha dotado de un verbo delicioso. Debajo del hábito hay una mujer, y aquí sale a la luz. Como ser humano es extraordinario: inocencia, ingenuidad, no juzga...Es muy interesante su relato.

-Dicen que es la reina Midas del teatro, ¿usted qué dice?

-Lo agradezco infinitamente, pero no es verdad. He tenido la suerte de que han llegado a mis manos trabajos muy interesantes y me he subido al carro. De nada sirve que te vistas de monja si no hay un texto extrardinario, una buena dirección y, por su puesto, unos buenos compañeros de escena.

-¿'Aída' ha llevado mucho público al teatro?

-Mi vida está dedicada al teatro, mucho antes y mientras hago cine y televisión. He dicho muchas veces que la televisión ha hecho mucho bien al teatro para rebatir a quienes sostienen que el trabajo de los actores en televisión no es tan bueno. A un actor se le ve en todos los medios. No sé si 'Aída'... Sí que habrá sumado un número de gente, pero en el teatro no van a encontrarse con ella.

-¿No le apetece volver a la tele?

-No es que no me apetezca, nada tengo en contra. Pero hacer televisión requiere mucho tiempo y un compromiso por un largo periodo de tiempo y lo veo complicado porque tengo cosas cerradas para dentro de unos años. La televisión está en un momento magnífico, ha dado un giro importante, ha ido por otros derroteros, otro tipo de guiones, es cine.

-Le esperan unos cuantos estrenos de cine pendientes.

-Sí, 'Thi Mai', una película de Patricia Ferreira rodada en Vietnam con Adriana Ozores y Aitana Sánchez- Gijón, y 'La tribu', de Fernando Colomo, en la que me reencuentro con Paco León.

Fotos

Vídeos