Las aventuras y desventuras de un pícaro matador

Fernando Fernán Gómez y Francisco Rabal, en una escena de 'Juncal'. / E. C.

El Aula de Cultura de EL COMERCIO proyecta este jueves dos episodios de 'Juncal' dentro del ciclo dedicado a Jaime de Armiñán

JOSÉ HAVEL GIJÓN.

La afición a la tauromaquia le viene de largo al autor de 'Juncal' (1989), una de las mejores y más recordadas teleseries españolas, cuyos primer y último episodios se proyectarán el jueves 28 en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón, dentro del ciclo del Aula de Cultura de EL COMERCIO dedicado a Jaime de Armiñán.

Durante aquellos años en que no era raro que los niños, sobre todo madrileños y andaluces, jugaran a los toros y al fútbol en la calle, el pequeño Jaime tenía una muletilla y destacaba en las corridas infantiles donde las niñas se sentaban a mirar y, lógicamente, terminaban por aburrirse. Además, siendo su padre Luis gobernador en Cádiz, pasaba buenos ratos en La Gloria, el cortijo que había comprado -muy cerca de Morón de la Frontera- Manolo Bienvenida, entonces uno de los mejores toreros nacionales, con Domingo Ortega como gran rival.

Cuenta Armiñán en 'La dulce España' (Tusquets, 2000), sus memorias, que allí lo vistieron de corto, con un traje de Juanito Bienvenida, que le quedaba muy grande, y le hicieron fotografías a caballo y con garrocha. Aquella jornada, Manolo, su héroe, dijo a Carmita Oliver, la madre de Jaime, una frase que él no olvidaría nunca: «A este niño tan valiente le voy a dar yo la alternativa». No se la daría finalmente, pero sí le brindó un toro en Cádiz, allá por 1934, para gran risa del público asistente: Alejandro Lerroux, a la sazón presidente del Gobierno, pensó que se lo brindaba a él y el torero debió desengañarlo en voz alta delante del respetable.

Si a los Bienvenida, buenos amigos de su familia, ya los conocía de los días de Madrid (había ido muchas veces a la casa de ellos y contemplaba, hechizado, cómo Manolo y Pepe se entrenaban en el jardín, bajo la atentísima mirada del Papa Negro), a Juncalito lo conoció Jaime de Armiñán muchísimo después.

Era un torero malagueño cuya vida estaba rodeada de leyenda. También partidario de los Bienvenida, trabó contacto con él cuando este tenía setenta y tantos años. Delgado, guapo, alto, siempre muy bien vestido, vivía a costa de su mujer, la cocinera del obispo. Se levantaba hacia las tres de la tarde y la pobre esposa le dejaba la comida preparada y dinero para café y tabaco. De joven fue a varear la aceituna, aunque, cuando vio las horas que debía echar para dos reales, decidió no volver a trabajar jamás.

El cineasta madrileño ya se había inspirado en Juncalito para el guion de 'La becerrada' (José María Forqué, 1963), donde Fernando Fernán Gómez interpretaba al diestro y aparecía Antonio Bienvenida, quien se lo había presentado. Pero su historia iba a dar muchísimo más de sí. En 1984, dentro de la serie 'Cuentos imposibles', Armiñán elaboró un capítulo titulado 'Juncal', ya con Francisco Rabal dando vida al personaje, a partir de un relato del director-guionista que luego sería novela. El capitulo encandiló al público y el actor, premiado por su interpretación, deseaba hacer una serie completa, rendido al embrujo del viejo torero retirado. Pese a su inicial resistencia, pues consideraba redondo el trabajo hecho y encima no quería repetirse, Jaime acabó sucumbiendo tanto a la testaruda insistencia de Rabal como al añadido empeño de Pilar Miró, directora general de TVE en aquel momento.

Así nació la histórica miniserie de televisión. En siete entregas se nos narran las aventuras y desventuras de José Álvarez Juncal, matador de toros jubilado de su añorado mundo taurino por la cornada de un toro que lo dejara cojo décadas atrás. Tan solo le quedan la nostalgia y la picaresca, un peculiar sentido de la dignidad y la irrefrenable pasión hacia las mujeres; también el prurito de redimirse ante su familia, a la que abandonó hace mucho tiempo e intenta recuperar a toda costa.

Contó 'Juncal' con un deslumbrante reparto de actores principales y secundarios. Junto a Paco Rabal aparecieron Rafael Álvarez el Brujo -como el entrañablemente leal limpiabotas Búfalo-, Emma Penella, Beatriz Carvajal, Lola Flores, Manolo Zarzo, Fernando Fernán Gómez, María Luisa Ponte, Carmen Maza, María Galiana, Cristina Hoyos... El resultado es ya historia de nuestra ficción televisiva nacional. Vale la pena recordar que, cuando 'Juncal' se emitía, las calles de algunas ciudades españolas se quedaban desiertas. Gustó a todos los espectadores, fuesen taurinos o no.

Fotos

Vídeos