Laurent Grousset: «La mejor época de su juventud para mi tío fue la guerra»

El sobrino del cineasta Jean Pierre Melvile, a quien Radar dedica un ciclo, estará en Oviedo para presentar la primera de las películas

MIGUEL ROJO GIJÓN.

Laurent Grousset tiene 80 años y una vitalidad inagotable que no solo le permite presidir la Fundación Jean Pierre Melville, a la que da nombre su tío, sino escribir, producir cine y televisión y acudir allí donde le llaman para dar visibilidad al cineasta francés al que llamaron 'El padre de la Nouvelle Vague'. Radar le dedica un ciclo en Oviedo, y el día 24 de este mes Grousset estará en el Teatro Filarmónica para presentar la primera de las películas, 'L'armée des ombres', 'El ejército de las sombras' en español. Una película que cuenta la historia de un miembro de la Resistencia francesa que es capturado por la Policía colaboracionista, su paso por un campo de concentración y su huida. Un poco la historia del propio Melville. Así lo cuenta su sobrino: «Mi tío hizo la mili en el 37 y le pilló el inicio de la guerra. Se alistó, pero cuando Francia cayó, en 1940, se pasó a la Resistencia. Decidió unirse a De Gaulle, para lo que intentó llegar a Inglaterra a través de España, llegando a Gibraltar, pero antes fue detenido por la Guardia Civil y estuvo tres o cuatro meses preso en Tarragona. Logró huir, llegar al peñón y viajar a Inglaterra para seguir su lucha en Francia, Italia y África», resume.

Tanto le marcó aquella experiencia que la violencia, la camaradería entre hombres, el honor y los principios marcan todo su cine. «La mejor época de su juventud, aunque le avergonzaba un poco reconocerlo, habían sido aquellos años de la guerra», explica Grousset. Y, aunque siempre luchó contra los nazis, en su propio país hubo quien le acusó de colaboracionista. Su sobrino explica que «la izquierda francesa nunca le perdonó que estuviese tan cercano a De Gaulle y hubo algunas críticas contra él, pero sin fundamento alguno», remarca.

Melville murió con 55 años y solo trece películas y un corto. «Y me llama la atención que él mirase al cine americano para hacer sus películas y ahora, tanto tiempo después, sean los directores americanos los que se fijan en él», dice. No en vano, muchos directores de acción, incluido Quentin Tarantino, han reconocido su admiración por el trabajo del director francés, que empezó con un cine puro y de bajo presupuesto, lo que le granjeó la amistad de los nuevos directores franceses. «Yo recuerdo a Truffaut y Godard, entre otros, visitando a mi tío». Después, lamenta su sobrino, «le dieron la espalda cuando intentó hacer cine más ambicioso, le acusaron de venderse».

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