Los últimos Jedi toman Asturias

Ambiente en una de las salas de Cinesa, en Intu Asturias. / ORDEN 66
Ambiente en una de las salas de Cinesa, en Intu Asturias. / ORDEN 66

Cientos de personas disfrutan de la nueva película de 'Star Wars' mientras David M. Santana, el único español que actuó en la saga, visita Oviedo y Gijón para firmar autógrafos

DANIEL LUMBRERAS

La Fuerza acompaña ya a los cientos de asturianos que se han acercado a los cines para ver 'Los últimos Jedi', la octava entrega de la exitosa serie galáctica 'Star Wars'. Fueron muchos, como por ejemplo los integrantes de la asociación Orden 66, los que acudieron al cine minutos después de las 0 horas del día 15 para disfrutar de la cinta ataviados con pistolas, túnicas o espadas láser.

La Orden 66 estuvo ayer en la tienda Endorshop de Oviedo, en marqués de Teverga, con David M. Santana, el único actor español -es de Las Palmas de Gran Canaria- que ha participado en la película, como 'stormtrooper' (los icónicos soldados de traje y máscara blancos). Derrochando humildad y simpatía, Santana se sacó fotos con los numerosos fans que se acercaron a la tienda para conocerle. «Me gusta 'Star Wars' desde pequeño, aunque me quedo con las primeras», contaba César González, que con el actor tuvo una experiencia «muy buena, estoy disfrutándolo». Se fue a casa con una figura para su hija y un autógrafo para él. Alguno, sin embargo, se llevó una sorpresa al llegar. «Es que no sé ni qué es», confesaba la pequeña Virginia Sánchez; los fans eran su padre y su hermano, ausente ayer por la tarde.

Santana definió su participación en 'Los últimos Jedi' como «una auténtica locura» que disfrutó al máximo por su afición desde pequeñito a la saga en general y al actor Harrison Ford en particular. Aunque tuvo que controlarse, porque sacar una cámara para tomarse un selfi con él hubiera supuesto «patada y para tu casa. Lo único que entraba en el set era la ropa interior».

«Cuando estaba herido, la hija de Carrie Fisher me tocó el culete», bromeó David Santana

Según relató, se pasó catorce horas diarias durante 97 días con una armadura de unos quince kilos, con la que era difícil comer e ir al baño. Aprovechando la situación, bromeó, cuando hacía de herido «la hija de Carrie Fisher me tocó el culete». «Me siento muy querido» en Asturias, aseguró el intérprete. En la región tiene «muchísimos amigos», que fueron los primeros que lo trajeron para participar en eventos.

El periplo de Santana continúa hoy en Gijón, donde atenderá de nuevo a los fans en el Endorshop (Pérez de Ayala, 42) a las 12.30 horas. Luego, a las 18.30, se proyectará en la sala CICA del Casino el Episodio VII, que irá seguido de una charla del actor y una rifa benéfica a favor de la Asociación Galbán.

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