Daniel Durán: «Defensa tiene mucho patrimonio industrial, pero es difícil acceder a él»

Otilia Requejo, Daniel Durán y Miguel Ángel Álvarez Areces, ayer, durante la inauguración de las jornadas. /  JOAQUÍN PAÑEDA
Otilia Requejo, Daniel Durán y Miguel Ángel Álvarez Areces, ayer, durante la inauguración de las jornadas. / JOAQUÍN PAÑEDA

El portavoz del Ministerio de Cultura en las jornadas del Incuna es pesimista sobre las negociaciones para dotar de nuevos usos a la fábrica de La Vega

A. VILLACORTA GIJÓN.

El portavoz del Ministerio de Cultura en las XIX Jornadas Internacionales de Patrimonio Industrial organizadas por la asociación Incuna (Industria, Cultura, Naturaleza), Daniel Durán, se mostró ayer pesimista sobre la posibilidad de que el Ministerio de Defensa permita dotar de nuevos usos a los terrenos de la antigua fábrica de Armas de La Vega, en Oviedo. «Defensa tiene mucho patrimonio, pero resulta difícil acceder a él», aseguró Durán poco antes de que diese comienzo en la Laboral la decimonovena edición de estas jornadas que congregan a 200 personas llegadas de 17 países hasta el sábado en torno a más de 120 ponencias.

A menos de un mes para que Defensa y el Ayuntamiento de Oviedo se sienten a negociar el futuro de unos terrenos equivalentes a doce campos de fútbol que el tripartito ansía convertir en un motor económico y cultural de la ciudad, Durán reconoce que el inmovilismo de Defensa suele ser un escollo insalvable «la mayor parte de las veces». Una situación muchas veces repetida que contrasta con el optimismo con el que el co-coordinador del Plan Nacional de Patrimonio Industrial observa la situación de los bienes que son memoria obrera repartidos por el territorio nacional.

«A pesar de que hasta hace poco el patrimonio industrial ha sido bastante invisible, estamos aprendiendo a hacer las cosas bien y cada vez hay más profesionales bien formados», resumió Durán, que citó como referencia la labor que se desarrolla en Gran Bretaña y que puso como ejemplo de que el interés crece «el hecho de que también aumentan las asociaciones que están defendiendo este tipo de bienes».

Una de ellas es Incuna, cuyo presidente, Miguel Ángel Álvarez Areces, recordó que «el patrimonio, sin un uso responsable y sin que las personas que conviven con él lo sientan como propio, tiene poco porvenir». O que, lejos de ser considerado como un elemento aislado, debería resultar un pilar fundamental de «la gestión cultural y turística», de manera que «tenga un claro efecto dinamizador del territorio en estos tiempos difíciles en los a muchos les falta el empleo».

A esa «enorme posibilidad» de la que habla Areces y que pasa por «dar un futuro a nuestro pasado» se refirió también la concejala de Cultura del Consistorio gijonés, Ana Montserrat López Moro, que defendió que «Xixón tiene en el patrimonio industrial uno de los puntales de su historia», como prueban -dijo- el Museo del Ferrocarril o las obras de consolidación de su antigua fábrica de tabacos.

Y, como no podía ser de otra manera, la directora general de Patrimonio Cultural del Principado, Otilia Requejo, también lo situó como «uno de los símbolos y referentes de Asturias» y detalló algunos de sus planes sobre el papel: «Queremos lograr la protección de una treintena de bienes a través de su inclusión en el inventario de Patrimonio Cultural de Asturias, algo que esperemos que se concrete a finales de la presente legislatura, y estamos terminando de perfilar un programa específico de turismo cultural centrado en el patrimonio industrial».

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