La imagen del poeta Antonio Gamoneda, con su voz sabia y lenta y sus 86 bien cumplidos, y de la pequeña gimnasta Micaela Álvarez derrochando ilusión en nombre de los benjamines del Real Grupo de Cultura Covadonga encarnó ayer como pocas, sobre las tablas del Teatro Jovellanos, la esencia de la mejor de las Asturias. La de dos generaciones separadas por siete décadas que, sin embargo, representan «los valores de entrega al trabajo y el sacrificio necesarios para alcanzar cualquier meta», en palabras de la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, encargada de clausurar la gala de entrega de los Premios EL COMERCIO, en la que ejercieron como anfitriones José María González (presidente del Consejo de Administración de este diario), Goyo Ezama (director general) y su director, Marcelino Gutiérrez.

Un acto que sirvió para congregar a representantes del mundo de la cultura, la Universidad, la empresa y de todos los grupos políticos, demostrando de paso que esos mismos valores son los que nos unen al margen de distancias ideológicas. Del consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, a los expresidentes Vicente Álvarez Areces y Francisco Álvarez-Cascos, pasando por el diputado de Podemos Emilio León, Luis Venta (PP), el parlamentario forista Isidro Martínez Oblanca, el portavoz municipal socialista, José María Pérez, acompañado de varios ediles de su grupo, o los concejales de Foro Fernando Couto, Montserrat López, Esteban Aparicio y Jesús Martínez Salvador, José Carlos Fernández Sarasola (Ciudadanos), Mario Suárez del Fueyo (Xixón Sí Puede) o Aurelio Martín (IU).

También la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, tenía un par de favoritos: «A mí Armón y Gondán como motor de trabajo y empleo en Asturias me encantan y sigo mucho su tarea, pero las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado también se merecían mucho este premio». Y, junto a ella, el delegado de Gobierno en Asturias, Mariano Marín, abundaba en esa idea: «Todos los premiados se lo merecen, cada uno en su ámbito. Ahora bien: a mí, por lo que me toca, me hace mucha ilusión el premio a los servicios de atención a la familia y de atención a la mujer, que son muy profesionales y prestan un servicio magnífico en Asturias».

Y el rector, Santiago García Granda, mostraba su debilidad por María Neira, «muy vinculada a la Universidad, porque, además de haber hecho la carrera de Medicina en Oviedo, fue un apoyo fundamental para el proyecto del Campus de Excelencia Internacional». Una felguerina que, con su ejemplo, ha conseguido convertirse en la mejor embajadora del compromiso con sello asturiano, de Centroamérica a África o Ginebra. Porque, en palabras de los presentadores de la ceremonia, Pachi Poncela y Alicia S. Hulton, «cualquiera que conozca bien esta tierra sabe que la esencia de lo asturiano es ser mundial».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos