Jorge Blass sorprende en la Laboral con un espectáculo de varita para la era digital

Jorge Blass sorprende en la Laboral con un espectáculo de varita para la era digital
Blass, en la Laboral. / Arnaldo García

El ilusionista logra el aplauso entusiasta de un teatro lleno con su espectáculo 'Palabra de mago'

P. A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

Los espectáculos de ilusionismo viven un nuevo auge en los últimos años y los trucos tradicionales comparten buena salud con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. La exitosa carrera de Jorge Blass (Madrid, 1980) y 'Palabra de mago', el espectáculo que ayer llevó al Teatro de La Laboral de Gijón, es una prueba de cómo explotar las facultades escénicas del oficio de entretener y sorprender con la ilusión en pleno siglo XXI. Y es que un guion, una dramaturgia y un equipo al servicio de la varita mágica pueden dar un excelente juego sobre las tablas, como se puede comprobar en este show, escrito a medias por el propio Blass y el monologuista J.J. Vaquero.

Trucos como el de usar un iPod como varita mágica para sacar de ella un billete de 500 euros o tirar de una impresora 3D para obtener una pizza -con pizzero incluido- hicieron las delicias de un público de todas las edades, demostrando que algo de mágico tiene un arte que sigue sorprendiendo en un tiempo en el que parecemos haberlo visto ya todo. Pero no, porque Jorge Blass cortó en dos a una de sus bailarinas, convirtió a un príncipe en rana y a una rana en príncipe e hizo desaparecer un canario junto a 14 pequeños aprendices de mago. Antes había hasta teletransportado desde Facebook a la amiga de una espectadora. Casi nada. Los aplausos aún resuenan en la Laboral.

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