El Comercio

Quijotes del siglo XXI

Escritores y críticos reunidos en la Casona de Verines.
Escritores y críticos reunidos en la Casona de Verines. / NEL ACEBAL
  • La herencia de Cervantes sigue muy presente en los autores de hoy, del teatro a la novela

La Casona de Verines abrió ayer sus puertas para recibir a los veinte autores que a lo largo de dos días van a intercambiar experiencias y debatir pareceres acerca de la alargada sombra de Miguel de Cervantes. De la vitalidad de sus escritos como fuente de inspiración dan buena cuenta los participantes en la XXXIII edición del Encuentro de Escritores y Críticos de las Letras Españolas que desde 1985 organiza el Ministerio de Cultura junto a la Universidad de Salamanca, bajo la coordinación y dirección académica de Luis García Jambrina.

El momento para la reflexión no podía ser más propicio: este año se conmemora el cuarto centenario de la muerte de Cervantes y el pasado lo hacía la publicación de la segunda parte de El Quijote. Pero, si bien nadie discute la importancia del escritor, la pregunta es: ¿sigue siendo sugerente la herencia dejada por el llamado 'príncipe de los ingenios' o, por contra, poco queda del espíritu cervantino? El curriculum de los ponentes no deja lugar a duda.

La asturiana Ana Rodríguez Fischer es una de las estudiosas que ha seguido sus pasos, publicando artículos al respecto en volúmenes como 'Miguel de Cervantes y los escritores del 27' o 'Miguel de Cervantes y el Romanticismo Español'. Al igual que el historiador y ensayista José Luis Gonzalo Sánchez-Molero, autor de 'La Epístola a Mateo Vázquez: historia de una polémica literaria en torno a Cervantes'. Y, junto a ellos, el investigador Jordi Gracia desgranará en Verines la mentalidad del escritor a través de sus escritos, trabajo que vio la luz con la Editorial Taurus bajo el título de 'Cervantes: la conquista de la ironía'. Pero también habrá lugar para el novelista referencial, cuyos trabajos han servido de inspiración para creaciones nuevas. Es el caso del narrador vasco Joxemari Iturralde, que, en su primera novela, 'Nafarroako artizarra', dejó ver ecos de don Quijote y Sancho. Otro tanto sucede con Alfonso Mateo-Sagasta, cuya segunda obra, 'Ladrones de tinta', se inspiraba en el Quijote de Avellanada.

Varias antologías han aparecido recientemente con motivo de la efeméride, reuniendo a creadores diversos entorno a la obra de Cervantes. Ana Merino, Manuel Vilas, Mercedes Cebrián, Laura Fernández y Carmen Velasco son algunos de los escritores que colaboran en el volumen 'El Quijote a través del espejo', coordinado por Juan Francisco Ferré, quien en su día también promovió la edición de 'El Quijote: instrucciones de uso'. Por su parte, Carolina Molina acaba de presentar la compilación 'Cervantes tiene quien le escriba'. Sin duda. Porque Gustavo Martín Garzo lo hizo dando una vuelta de tuerca a la más famosa de las novelas cervantinas en 'Dulcinea y el caballero dormido', así como Ramón Loureiro en 'Don Quijote y la sombra del Obispo Guevara: un viaje cervantino de Antonio Seijas a través de un cuento de Ramón Loureiro'.

Pero no solo la narrativa se ha nutrido del legado cervantino. La bilbaína Blanca Sarasua hablará de poesía y de su 'Bayicelmo', mientras que el catalán Ramón García Domínguez podrá hacer lo propio con 'El Quijote en veintitantas letras'.

Tampoco faltará el teatro, representado por Jerónimo López Mozo, quien recientemente ha versionado 'Pedro de Urdemalas' por encargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico para ser estrenada este mismo año en el Festival de Almagro, cita que en 2005 acogía la representación de 'La noche de los Quijotes', una pieza dramática de la que es autor Santiago Martín Bermúdez, quien la publicó con el título 'La más fingida ocasión y Quijotes encontrados'.

Hay mil visiones de Cervantes y el mundo de la ilustración también ha abordado la quijotada de reinterpretarlo.

Por eso el historietista Miguel Gómez Andrea, GOL, hablará de la novela gráfica 'Cervantes: la ensoñación del genio', mientras el asturiano Házael González lo hará de su sorprendente y exitosa obra 'Quijote Z', editado por Dolmen. Porque ¿quién dice que el hidalgo no pudo ser un cazador de zombis?