El Comercio

Phillip Roth busca el doblete literario

  • Tras su Premio Príncipe de 2012, el americano aparece en las quinielas del Nobel que se falla hoy junto al eterno Murakami, Adonis y Ngugi wa Thiongo

El sirio Adonis, el keniano Ngugi wa Thiongo, el estadounidense Phillip Roth y el japonés Haruki Murakami vuelven a encabezar los pronósticos previos para el Nobel de Literatura, cuyo ganador dará a conocer hoy la Academia sueca. El novelista americano busca así sumarse a los afortunados que disfrutan del doblete Príncipe de Asturias-Nobel, tras hacerse con el galardón asturiano en 2012. Por su parte, Adonis, el gran poeta vivo en árabe, es candidato fijo desde hace años y está muy de actualidad por su última obra, un ensayo sobre islam y violencia que, entre otros lugares, le ha llevado a la reciente feria de Gotemburgo, el acontecimiento anual literario en Suecia, lo que según algunos expertos le hace partir con ventaja. El africano Ngugi y el asiático Murakami también son habituales en las quinielas de los expertos y en las casas de apuestas en ambos premios literarios, sobre todo el japonés, que año tras año aparece entre los grandes favoritos, más por su condición de éxito de ventas mundial que por el apego de la crítica a su obra.

Poetas como el coreano Ko Un, la canadiense Anne Carson, el polaco Adam Zagajewski y la estonia Doris Kareva están bien situados en los pronósticos, cinco años después del triunfo del último vate: el sueco Thomas Tranströmer. Joyce Carol Oates, Don DeLillo y Cormac McCarthy son otros de los más sólidos representantes de las «olvidadas» letras estadounidenses, que no ganan desde 1993 con Toni Morrison, si bien la Academia sueca siempre insiste en que no premia ni literaturas ni países, sino autores.

Si el Nobel decide rescatar nombres que llevan sonando años o incluso décadas -como ocurrió con los también Premio Príncipe de 2001 Doris Lessing (recibió el Nobel en 2007) o Mario Vargas Llosa (Príncipe junto a Rafael Lapesa en 1986, Nobel en 2010)- podría premiar al austríaco Peter Handke, el portugués Antonio Lobo Antunes, el checo Milan Kundera, el israelí Amos Oz -Premio Príncipe de 2007-, el holandés Cees Nooteboom o el italiano Claudio Magris -Príncipe de 2004-. Aunque en los últimos años varias veces han ganado autores que llegaban como claros favoritos -la canadiense Alice Munro (2013) o la bielorrusa Svetlana Alexijevich (2015)-, también ha habido sorpresas, como con la austríaca Elfriede Jelinek (2004) o la alemana Hertha Müller (2009).

El argentino César Aira vuelve a aparecer en las casas de apuestas como autor hispanoamericano mejor colocado, por delante de los españoles Javier Marías, Eduardo Mendoza y Enrique Vila-Matas. En la interminable lista de aspirantes que recoge la agencia Efe sobresalen también el noruego Jon Fosse, el israelí A.B. Yehoshúa, el albanés Ismail Kadaré -Premio Príncipe de 2009-, el rumano Mircea Cartarescu y el húngaro Peter Nadas.

14 mujeres premiadas

Ciento doce autores, catorce de ellos mujeres, han sido distinguidos desde 1901 con el Nobel de Literatura, que en cuatro ocasiones ha sido compartido, la última vez en 1974. La prosa, con 76 representantes, es el género más reconocido por la Academia, que en 37 ocasiones ha premiado a autores en inglés, frente a los 14 en francés, 13 en alemán y tan solo 11 en castellano.

El español José Echegaray abrió en 1904 la lista de autores hispanos, que incluye a compatriotas como Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1956), Vicente Aleixandre (1977) y Camilo José Cela (1989). Los chilenos Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971), el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1967), el colombiano Gabriel García Márquez (1982), el mexicano Octavio Paz (1990) y el peruano Vargas Llosa (2010) completan la lista de representantes de la lengua castellana premiados con el Nobel de Literatura.

A diferencia de lo que viene siendo habitual en los últimos años, la ronda de ganadores de los Nobel no se cerró con el de Economía, fallado el lunes, sino que acabará hoy, cuando a las 11 de la mañana se dé a conocer el de Literatura. La Academia sueca ha aludido esta vez a problemas de calendario para retrasar una semana el fallo, pero los medios del país escandinavo dudan de la veracidad de ese motivo y creen que en realidad todo se debe a la falta de acuerdo entre sus miembros para escoger un ganador.