El Comercio

«Los pensadores clásicos están vivos»

Emilio Lledó, delante del Museo-Casa Natal de Jovellanos, con Vicente Cueva, Silverio Sánchez, Ignacio García-Arango, Cristina Valdés, Lucía Peláez, Covi Sánchez y Orlando Moratinos.
Emilio Lledó, delante del Museo-Casa Natal de Jovellanos, con Vicente Cueva, Silverio Sánchez, Ignacio García-Arango, Cristina Valdés, Lucía Peláez, Covi Sánchez y Orlando Moratinos. / CITOULA
  • Emilio Lledó inauguró ayer el Congreso de Escritores Noveles e intervino al final de la tarde en el Foro Jovellanos

El filósofo y Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2015, Emilio Lledó, comenzó su jornada de ayer en Gijón inagurando el congreso de la Asociación de Escritores Noveles (AEN), donde declaró humildemente que el «verdadero premio» era estar «presente hoy aquí», recordando al paso sus encuentros del año pasado con estudiantes en el IES Aramo y en la Universidad. En la línea de sus coordenadas habituales, reivindicó la vigencia de los pensadores clásicos. «Están vivos», categorizó, citando, entre otros, a Platón, Homero, Cervantes y Nietzsche, filosofía y literatura para ofrecer ejemplos de belleza y universalidad.

En su comparecencia vespertina en el Foro Jovellanos, acudió acompañado por la presidenta de la AEN, Covi Sánchez, siendo recibido en el Museo Casa-Natal Jovellanos por el presidente del Foro Jovellanos, Ignacio García-Arango Cienfuegos-Jovellanos, quien también atendió a su presentación después de que hiciera un recorrido por las estancias dedicadas a las artes plásticas en el recinto, guiado por Lucía Peláez. Asistió a la cita también la directora general de Universidades e Investigación, Cristina Valdés.

Ignacio García-Arango le introdujo en términos admirativos y coloquiales, situándolo en las coordenadas del propio Jovellanos, al tiempo que mediante una anécdota familiar que el presidente del Foro Jovellanos ha vivido con sus nietos, invocaba el perfil tolerante de Emilio Lledó en paralelo a la comprensión necesaria entre rivales futbolísticos del Sporting y el Real Oviedo. Respondió el filósofo alabando «la figura genial de Jovellanos en la historia de España», caracterizada por su identificación entre «educación y desarrollo de un pueblo».

No dejó de alancear la tendencia educativa actual de convertirlo todo en economía, una simplificación que empobrece la idea de la existencia y la reduce a «ganarse la vida».

Recordó que en la antropología kantiana «los seres humanos somos casi exclusivamente lenguaje», agregando que «somos lo que la cultura y la educación hacen de nosotros». Más allá, la confrontación entre «realidad» y «posibilidad», o sea, «la apertura de la realidad a la esperanza».

En el coloquio posterior a su intervención, tomó la palabra en primer lugar el director de EL COMERCIO, Marcelino Gutiérrez, para preguntarle acerca de sus conjeturas sobre el próximo futuro y los nacionalismos presentes. Repasando una biografía que ha transcurrido por diferentes geografías, Lledó aclaró que en su caso «no tengo ninguna sensación nacionalista», lo que no es óbice para que asimismo afirmara que «amo este país y la lengua en la que nací, castellana o española». Bien que aspirando a que la lengua materna sea «matriz», quiere decirse «creadora».