El Comercio

La hoja de ruta del Camino de Santiago

Otilia Requejo, Vicente Domínguez, Guillermo Martínez, Ignacio García Palacios  y Jorge Juan Fernández Sangrador, durante la presentación del documento ayer en el RIDEA.
Otilia Requejo, Vicente Domínguez, Guillermo Martínez, Ignacio García Palacios y Jorge Juan Fernández Sangrador, durante la presentación del documento ayer en el RIDEA. / MARIO ROJAS
  • El Libro Blanco del itinerario jacobeo por Asturias propone mejoras en la red wifi, refugios para la lluvia y nuevos albergues, entre otras 80 medidas

Tras la declaración del Camino de Santiago a su paso por Asturias como Patrimonio Mundial de La Unesco en julio de 2015, el Principado impulsó diferentes grupos de trabajo para poner en marcha un plan de gestión integral de la ruta jacobea. Ayer se presentaba por todo lo alto el denominado Libro Blanco del Camino de Santiago, la hoja de ruta consensuada que permitirá al Gobierno regional impulsar las mejoras necesarias en la vía, su promoción internacional y otros aspectos esenciales para su aprovechamiento turístico y empresarial.

En total, el libro recoge 10 líneas de actuación y 80 medidas concretas relativas a la protección, preservación, gestión y difusión del camino. El documento, de unas 150 páginas, es sobre todo descriptivo. Repasa el proceso que llevó a su protección como patrimonio mundial, describe exhaustivamente las rutas -interior, primitiva y la unión entre ambas- y detalla los más de 400 elementos identificados dentro del Camino, entre calzadas, puentes, cruceros, capillas, hospitales de peregrinos, torres, palacios, murallas, mercados, hórreos, paneras, molinos, lavaderos... Y con especial atención sobre los 61 elementos declarados Bien de Interés Cultural que lo jalonan.

Aporta también algunos datos sobre pernoctaciones en los albergues: de las 1.640 personas que durmieron en ellos en 2000 se pasó a 33.504 en 2015, un incremento que deja bien claro que cada vez son más los que eligen este itinerario para realizar su peregrinación a Santiago de Compostela.

Después se plantean diez líneas de actuación con 80 medidas concretas que se deberían afrontar, aunque no hay ningún tipo de información sobre la financiación necesaria, ni partida presupuestaria alguna concreta para ejecutarlos. Así, el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, -que estuvo acompañado por el viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez; la directora general de Patrimonio Cultural, Otilia Requejo; el presidente de la Federación Asturiana de Concejos, Jorge Juan Fernández Sangrador, y el vicario general de la diócesis, Jorge Juan Fernández Sangrador- fue desgranando algunas de las más importantes: creación de una plataforma digital con un visor geográfico que permita detectar puntos negros y ofrecer al peregrino información actualizada del estado del Camino, la puesta en marcha de una página web oficial, la extensión de las redes de wifi y telefonía a lo largo de la ruta, mejoras en los albergues y en la señalización, limpieza y desbroce de la ruta, creación de una marca específica de albergues, apertura de monumentos al paso de los peregrinos, un centro de documentación sobre el sendero, promoción turística, creación de zonas de sombra mediante la plantación de árboles y de de refugio contra la lluvia. entre otras medidas.