El Comercio

Javier Rivero habló ayer sobre literatura y crímenes.
Javier Rivero habló ayer sobre literatura y crímenes. / MARIO ROJAS

Crímenes de novela en asturiano

  • Javier Rivero presentó en Oviedo su estudio sobre un corpus literario compuesto por una veintena de obras escritas desde 1984 hasta hoy

«El género criminal ocupa un lugar no de privilegio, pero sí importante, con bastante presencia y recorrido, en la literatura en asturiano». Javier Rivero Grandoso (Santa Cruz de Tenerife, 1987) dice lo dicho desde el conocimiento de quien ha dedicado los últimos años de su vida a estudiar las novelas negras y policiacas escritas en catalán, euskera, gallego y también en asturiano. A las primeras dedicó su tesis doctoral ya leída en la Complutense, que ha completado el último año añadiendo el estudio de las novelas escritas en llingua asturiana.

«Yo he manejado un corpus de 21 novelas, la primera de ellas 'La muerte amiya de nueche', de Xuan Xosé Sánchez Vicente, en 1984», revela el filólogo canario, que ayer participó en las XXXV Xornaes Internacionales D'Estudiu que se celebran en la Facultad de Filosofía y Letras de Oviedo auspiciadas por la Academia de la Llingua Asturiana. Ese fue el inicio, en un momento en el que coincide con el desarrollo a gran escala de la novela criminal que se inició en los setenta de la mano de Manuel Vázquez Montalbán. Los ochenta fueron tiempos de boom y los noventa de caída. Entre medias, a finales de los ochenta, la editorial avilesina Azucel creó una colección específica, Xardón, que dio visibilidad y luz al género. «Publicaron Nel Amaro, Adolfo Camilo Díaz...», relata Rivero. 'Miénteme: dime la verdá' y 'Suañé Cabu Verde' son dos obras firmadas por Díaz, un nombre destacado de la literatura en asturiano como lo es también Vicente García Oliva, autor de 'El aire de les castañes'. Destaca el conferenciante 'La ciudá encarnada', que llega ya en los noventa, cuando menos obras criminales se publican: «Está muy bien, se desarrolla durante la dictadura franquista, es un clima de opresión». Xosé Nel Riesgo, con 'El cai nunca duerme', es otro de los autores que forman parte del corpus negro, al que se adhiere Roberto González Quevedo, que en 2011 publicó 'Sangre na braña'. Muchas de estas obras están vinculadas al Premio Xosefa Jovellanos, que ha dado en seis ocasiones su galardón a literatura negra y policiaca. «Que una de cada seis novelas que ha ganado este premio sea criminal es una buena medida», advierte el autor del estudio.

No fue Rivero el único conferenciante de las jornadas, que se prolongarán hasta mañana. Aurelio González Ovies, Ramón Mariño, Esther Prieto, Inaciu Galán, Emilio Frechilla, Ramiro González Delgado y Javier Rubiera completaron las reflexiones del primer día, que comenzó con la presentación de las revistas 'Letres asturianes' (el número 115) y 'Ciencies', que publica la Academia en colaboración con la Universidad de Oviedo.