Amador Menéndez.
Amador Menéndez. / PABLO LORENZANA

«El hombre y la máquina van a ser superpoderosos»

  • Amador Menéndez, ganador del Premio de Ensayo Jovellanos. En 'Historia del futuro' hace una profecía optimista sobre lo que la inteligencia artificial y los avances científicos nos depararán muy pronto

El científico asturiano Amador Menéndez (Oviedo, 1969) se hizo ayer con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos en su edición XXIII con la obra 'Historia del futuro', una reflexión sobre lo que los avances tecnológicos nos traerán en un mañana no muy lejano. Compitió con 162 obras, una cifra récord en este certamen que cada año convoca Ediciones Nobel y dotado con 9.000 euros.

-Su obra es una profecía tecnológica.

-Sí, se trata de anticiparnos a las próximas décadas, en unos tiempos en los que la tecnología va muy rápido, y tiene gran impacto. Lo desconocido ofrece grandes promesas y siembra inquietudes. Este siglo será muy diferente a los anteriores, es el siglo de la conectividad, no solo porque internet haya derribado fronteras, sino entre diferentes disciplinas científicas y tecnológicas. Problemas como la salud humana o el cambio climático no se pueden abordar desde una única disciplina. Este libro es una visión holística de nuestros días.

-Y en esa visión la inteligencia artificial juega un papel clave.

-La inteligencia artificial es una singularidad tecnológica que va a propiciar cambios exponenciales a velocidad de vértigo. Nos va a situar ante algo desconocido, nos llevará a la superinteligencia y a la posibilidad de crear una máquina más inteligente que el ser humano. Cuando se plantea esto da mucho miedo, porque esa máquina podría decidir prescindir de los humanos. Yo pienso que nunca vamos a tener ese peligro. La humanidad es más grande que el hombre y la humanidad y la máquina unidas van a ser más grandes que el hombre y van a poder resolver problemas que ahora no podemos solventar. Tengo una visión optimista, porque es difícil crear una máquina más inteligente que el ser humano cuando todavía no hemos logrado entender cómo funciona este.

-Hombre y máquina van a resolver problemas. ¿Como por ejemplo?

-Piense en la medicina, se podrá entender una enfermedad y diseñar un fármaco a medida. El hombre y la máquina van a ser superpoderosos.

-¿Qué problemas se van a generar?

-El desempleo tecnológico. Toda esta interacción del hombre y la máquina, la llegada de los robots, nos van a ir relevando de las tareas. En unas décadas quizá podamos llegar a un 80% de desempleo tecnológico mundial. Hasta ahora se podían perder empleos con revoluciones tecnológicas, como en la agricultura, pero a la larga se ganaba y se desplazaba la población de un sector a otro. Pero si las máquinas nos reemplazan intelectualmente, ¿hacia dónde nos moveremos? Ya se habla de una renta básica universal como posible solución, todo ciudadano del mundo tendría un sueldo. Sobre el papel suena muy bien, pero ¿de dónde sacamos dinero para pagarlo? Es difícil llevarlo a la práctica.

-¿Hay que empezar a buscar soluciones ya mismo?

-Sí, este libro nos sitúa ante varios escenarios posibles, y la forma de que esos cambios sean para bien es comenzar a analizarlos formando parte de las decisiones para construir un futuro positivo.

-¿Qué papel juega la ética?

-Toda la tecnología va más rápido que la ética y que la legislación. Con el método de edición genómica que obtuvo el Premio Princesa, en China ya están manipulando embriones humanos; en el tema de la biónica podemos diseñar prótesis para sustituir a un órgano dañado, pero también otras que aumenten las posibilidades respecto a uno sano. La tecnología tendrá que ir ligada a la ética para que no se nos desmadre.

-La medicina es un campo clave. ¿Verán sus ojos la cura del cáncer?

-Yo no sé si veré la cura definitiva, pero la generación siguiente creo que sí.

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