El Comercio
Carlos Gil de Gómez.
Carlos Gil de Gómez. / E. C.

«El pesado de WhatsApp de hoy es el garrulo del pueblo de antes»

  • Carlos Gil de Gómez, Escritor

  • La soledad es el tema central de 'Empleado púbico', una novela «sin edulcorantes» que hoy presenta en la librería La Buena Letra de Gijón, a las 20 horas

'Empleado púbico' (TragaLetras) es la primera novela de «ficción realista» de Carlos Gil de Gómez (Logroño, 1976). La Administración Pública, a lo que se dedica profesionalmente el autor, sirve de escenario a una historia «sin edulcorantes» que «habla de la soledad». El colaborador del diario EL COMERCIO la presenta hoy, a las 20 horas, en la librería La Buena Letra de Gijón.

En 'Empleado púbico' los protagonistas son los funcionarios.

La Administración no es lo más importante de la novela; utilicé ese ámbito por comodidad, porque lo conozco. Si bien, termina ocupando un lugar destacado pues describo el día a día de sus empleados.

Una profesión marcada por los estereotipos. ¿Cómo los refleja?

Trato de ser lo más fiel posible a la realidad de la Administración, donde, como en todos los sitios, hay gente que trabaja mucho, que es la mayoría, y gente que no. Trato un tema de corrupción en la novela, que también es un tópico, y explico que el 99% de los funcionarios somos honestos. Hay también condicionantes que no permiten trabajar bien: las prisas, la presión política... Todo esto provoca que a veces se comentan irregularidades. Cumplir todos y cada uno de los requisitos legales es extremadamente complicado y lleva muchísimo tiempo.

Los personajes y sus diálogos son clave en esta novela coral.

Los personajes -ocho en total- son los que remarcan el tema central de la obra: la soledad. Trato de mostrar su vida pública, es decir, de qué forma se relacionan con los demás; y cómo se comportan cuando están solos; demostrando que todos cambiamos nuestra forma de ser cuando estamos acompañados, aunque digamos que no. El fin es pertenecer a algo, sentirnos queridos. Este cambio de comportamiento se refleja en la novela, donde los personajes muchas veces dicen lo contrario de lo que piensan para crear una imagen concreta de sí mismos.

¿La necesidad de gustar va a más?

Ha existido siempre, ya en la Prehistoria querían destacar unos sobre otros. Todos queremos parecer más de lo que somos, lo que pasa que hoy en día es más fácil ser visible. El pesado de WhatsApp de hoy es el garrulo del pueblo de antaño. Ahora es más fácil engañar y, sobre todo, autoengañarse, por eso ponemos la foto de perfil en la que salimos más guapos.

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