El Comercio

De paseo por Moncloa con Rajoy y al día con Hacienda

La reina Letizia, rodeada de la tuna.
La reina Letizia, rodeada de la tuna. / EFE

Risueño y relajado, jugueteando con un bolígrafo Dupont con sus iniciales grabadas que le regalaron los suyos tras el «tráfago» de una ceremonia «que no le deseo a nadie», no quiso un discretísimo Eduardo Mendoza desvelar los detalles de sus conversaciones con los Reyes ni detallar de qué charló en la víspera con el ausente Mariano Rajoy, con quien paseó en la tarde del miércoles por los jardines de Moncloa. Sí precisó este londinense de adopción que el 'bréxit' no le afecta «de momento» y que cree que le dejarán en paz «mientras siga pagando en Londres la contribución urbana, que no es poca cosa».

Aclaró que aquí está «a buenas» con Hacienda. «Me dejan tranquilo porque cumplo como el mejor», dijo en el patio complutense. Bajo el tímido sol primaveral que se abría paso entre nubarrones, explicó Mendoza cómo en el pasado «una inspección de Hacienda me pilló en dos despistes, aunque jamás tuve intención defraudatoria». «Hay que pagar impuestos, porque el Estado debe hacer muchas cosas y me gustaría que todo el mundo pensara como yo». Poco antes había departido con la reina Letizia «con quien mantengo una relación cordial y fluida» en una recepción con pocos escritores, algunos académicos, contados políticos -Cristina Cifuentes acaparó toda la atención- y con la notable ausencia de Mariano Rajoy, con quien el día anterior Mandoza habló «de muchos temas que no voy a enumerar». ¿Quizá uno de los asuntos fuera la corrupción, y el grado de preocupación del presidente del Gobierno? «Mal nos iría si un presidente del Gobierno no estuviera preocupado; si pensara que todo va estupendo» dijo Mendoza sin entrar en detalles.

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