Mendoza y el misterio de la cripta acorazada

El escritor Eduardo Mendoza. :: :: JAVIER LIZÓN / EFE
El escritor Eduardo Mendoza. :: :: JAVIER LIZÓN / EFE

Habrá que esperar hasta el 21 de abril del año 2037 para conocer la naturaleza del misterioso objeto que Eduardo Mendoza encerró ayer en el cajetín 1484 de la Caja de las Letras, la cámara acorazada de la sede del Instituto Cervantes. Fue en su «entierro parcial anticipado», que así calificó el escritor y Premio Cervantes el acto celebrado en «un sitio un poco claustrofóbico». Su deseo de mantener vivo dos décadas este misterio de la cripta acorazada es su particular «venganza» por ese «entierro civil». «No le revelaré a nadie de qué se trata; esto de poner una parte de uno mismo en esta caja es inquietante y mi venganza es que nadie sepa qué he colocado aquí dentro», dijo el autor de obras clave como 'Sin noticias de Gurb' o 'La verdad sobre el caso Savolta'.