Natalio Grueso: «Los piratas crearon la Seguridad Social»

Natalio Grueso posa con 'La república de los ladrones'. / D. ARIENZA
Natalio Grueso posa con 'La república de los ladrones'. / D. ARIENZA

El escritor, primer director del Centro Niemeyer, indaga en la tradición de la piratería en 'La república de los ladrones'

P. A. MARÍN ESTRADA GIJÓN.

Una novela «a contracorriente» de los géneros en boga y que pretende sobre todo «recuperar la pasión por la lectura», así definió el escritor Natalio Grueso 'La república de los ladrones' (Almuzara), que presentó ayer en la librería La Buena Letra de Gijón. Embarcado en la promoción del segundo título que protagoniza su personaje Bruno Bastide, el novelista declinó emitir una opinión sobre su amigo Woody Allen -a quien ha dedicado una jugosa biografía titulada 'El último genio' y que en las últimas semanas ha sido noticia por las acusaciones de su hija Dylan Farrow- ni sobre ningún otro asunto que no fuese el libro con el que regresaba a Asturias el primer director del Centro Niemeyer.

En un mano a mano con el librero Rafael Gutiérrez desveló algunas claves de esta novela para la que acepta de buen grado su calificación de «relato de aventuras» y que lleva al lector al tiempo de los piratas partiendo desde «el calor de Sevilla al frío y las nieblas de Escocia, y de allí a Haití, con sus ceremonias de vudú y su Cité Soleil, considerada hoy la ciudad más peligrosa del mundo». Una historia de piratas con la que pretende atrapar al lector desde la primera frase ya que «hay tanta competencia, tantas obras para leer, que si no lo enganchas desde un principio, es probable que abandone, y para ello nada como apelar a los sueños que despiertan la imaginación en la infancia: «La aventura de buscar tesoros y de viajar».

El abanico de lectores al que va dirigida 'La república de los ladrones' es amplio. «Puede interesarle a una chica de 14 años y a partir de ahí a cualquiera de cualquier edad», dijo Grueso, contestando al presentador acerca de si la consideraba apropiada para un público joven. Su autor señaló al respecto que «en los institutos en ocasiones se proponen títulos aburridos y lo que se consigue es alejar a los chicos de la lectura», un error, a su juicio, sobre todo porque «un buen libro nunca te aburre». Haber elegido una narración de piratas, sin embargo, más allá de reivindicar el gusto por clásicos como Stevenson y otros, pretende mostrar un mundo «muy distinto del que han reflejado la literatura y el cine, el de sus sociedades, que tenían rasgos más positivos» de los que se conocen por la ficción. «Eran sociedades democráticas, en las que la tripulación elegía al capitán y este comía del mismo rancho que sus hombres». Incluso se podría observar que «crearon la Seguridad Social. Destinaban una parte del botín a asistir a las viudas de los compañeros fallecidos o a estos cuando resultaban mutilados en las acciones», recordó Grueso.

«Se organizaban en sociedades democráticas en las que la tripulación elegía al capitán»

Acerca de su personaje Bruno Bastide, protagonista de su anterior novela, 'La soledad', el escritor reconoció que «tiene entidad suficiente para prolongarse en una saga», una serie que busca combinar con la publicación de otro tipo de libros, como la citada biografía de Woody Allen.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos