La novela tarantiniana de Kike Ferrari

La novela tarantiniana de Kike Ferrari

El autor argentino presenta 'Que de lejos parecen moscas', una novela negra sobre el poder, el dinero y la corrupción

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Dice el escritor argentino Kike Ferrari (Buenos Aires, 1972) que el hecho de que el personaje de su novela se llame Machi, solo una letra distinta al apellido del presidente de la República, Mauricio Macri, es una afortunada casualidad. O, realmente, no es una casualidad, sino un acierto del subconsciente, ya que ambos personajes, el real y el imaginado, responden a un mismo prototipo: «Son ricos que ganaron mucho dinero durante la dictadura con negocios con el Estado». Así es el brutal señor Machi, un adinerado empresario sin escrúpulos que se ve envuelto en una trama de asesinos, prostitutas, boxeadores y buscavidas, una novela posmoderna y tarantiniana, con una estructura de 'flashbacks' y voces alternas en la que la corrupción lo envuelve todo.

Ganador de los premios Casa de las Américas y Mejor Opera Prima en la Semana Negra de Gijón, Ferrari presenta su libro, 'Que de lejos parecen moscas' (Alfaguara). «Hay muchos Machis en Argentina», explica. ¿Pero quiénes son los Machis? «Son personajes que maltratan a los demás simplemente porque pueden, porque tienen el poder de hacerlo», continúa el escritor, que cita una frase del genial Quino para explicar que «todo el poder económico es corrupto». «Nadie amasa una fortuna si no hace harina a los demás», le dice Manolito a Mafalda, y lo corrobora el autor.

En realidad, Ferrari se ha inspirado en un empleador que tuvo, Luis Machi, con el que el personaje de la novela comparte aspectos de carácter, aunque otros rasgos son anécdotas e historias que le han llegado al escritor por diferentes fuentes. «Pero Machi me despidió y mi venganza ha sido escribir este libro», bromea Ferrari, que tiene una biografía muy particular que le aleja del perfil de otros escritores. Pese a que su novela ha recibido el reconocimiento de la crítica argentina e internacional, Ferrari continúa trabajando como limpiador en el metro de Buenos Aires. «Llevo 30 años trabajando, empecé a los 16. Más tarde, en 1997, comencé a escribir. He compatibilizado ambas cosas porque los escritores, cuando empezamos, no tenemos grandes ingresos. Yo tengo tres hijos y debo pagar las facturas», subraya. «Pero si la literatura hace que las cosas cambien, yo puedo cambiar también», asevera.

Sus influencias literarias son los escritores argentinos Esteban Echevarria, Rodolfo Walsh o Facundo Sarmiento, además de algunos españoles como Andreu Martín o Juan Madrid. «En ellos, la violencia política es un componente central», cuenta Ferrari, que cree que la literatura llega a lugares donde no alcanzan el periodismo o el ensayo. «Yo no podría decir en ningún sitio que Macri es el chico de los recados de los poderosos, pero sí puedo contar en un relato que un hijo de la burguesía llega a presidente y se levanta de su silla cuando llegan los ricos», destaca.

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