«La poesía ocupa un lugar tan frágil como imprescindible»

Fernando Beltrán, fundador del Aula de las Metáforas. /  E. C.
Fernando Beltrán, fundador del Aula de las Metáforas. / E. C.

Recogerá el próximo sábado el Premio Serondaya a la Innovación Cultural en el apartado de Letras Fernando Beltrán Poeta, Aula de las Metáforas

ALBERTO PIQUERO GIJÓN.

Este fin de semana se entregan los Premios Serondaya a la Innovación Cultural, que patrocina EL COMERCIO. Uno de los galardonados, en el apartado de Letras, es el Aula de la Metáforas, fundada y dirigida en Grado por el poeta Fernando Beltrán, cuya familia es oriunda de ese municipio.

-¿Qué recuerdaa de aquel 29 de febrero de 2004 en el que se inauguró el Aula de las Metáforas?

-La nevada del siglo decían las noticias... Y el feliz presagio de la nieve se cumplió. Y la llegada por sorpresa en mitad de la nevada de Amancio Prada desde Madrid que puso aún más emoción con su guitarra a aquel primer día. O dicho todo de otra forma: el comienzo de una apasionante historia de amor.

-Usted donó dos mil volúmenes de los que alberga el hermosos Palacio de Valdecarzana, de Grado, donde está el Aula. Ahora, ya son más de ocho mil. ¿Quiénes se han sumado a su inicial filantropía?

-Jordi Doce, Miguel Munárriz, José Agustín Goytisolo, a través de Asunción (Carandell), y otros muchos poetas, nos donaron una parte importante de sus bibliotecas. Tenemos auténticas joyas, como la primera década de la colección Adonais casi al completo, muchos libros dedicados por los principales poetas del siglo XX, la mejor colección de poesía en catalán fuera de Cataluña, una biblioteca en asturiano magnífica, una Sala de Dones, una antesala del Color, con cuadros de numerosos pintores e ilustradores... y un sinfín de sorpresas para el visitante.

-No se trata de una mera biblioteca, también hay otras actividades que amplián ese núcleo principal.

-Por ejemplo, una magnifica exposición virtual permanente sobre Albert Camus, que nos donó la embajada de Francia tras haber sido expuesta en Tokio, París y Buenos Aires. Un lujo. Discos, películas, esculturas, obras de arte... Y hay recitales, conferencias, conciertos, encuentros, talleres..., una permanente convocatoria de eventos en torno a la poesía dirigidos por el profesor de la Universidad de Oviedo Leopoldo Sánchez Torre, y bajo la mirada atenta y entregada siempre de Gustavo Fernández, bibliotecario de Grado, y el apoyo entusiasta siempre de su ayuntamiento.

-¿Cuál es la utilidad de la poesía?

-Pensamos que la poesía es útil. Creemos en ella. Si es útil para los que la escriben, por qué no va a serlo para los demás si todos tenemos miedos, dudas y fríos tan parecidos, también parecidos sueños e ilusiones.

-¿Y qué lugar ocupa en el mundo actual, tan prosaico?

-El lugar que ha ocupado siempre. Un lugar frágil y sin embargo imprescindible. La palabra que abriga, que agita, que conmueve y a veces nos explica, y otras veces nos complica y nos hace pensar, o volar, o acariciar los días, o arañar el deseo...

-En consecuencia, nos aporta...

-Conmoción, reflexión, conocimiento, lluvia, barro de las casas natales, trampolín, danza, pasión, latido, violines, truenos, ángeles, clavículas en celo...

-Estos días usted está en Irlanda, invitado a leer poesía...

-Sí, estoy ahora en Irlanda. Esta invitación a leer en el famoso O'Bheal me ha emocionado mucho. Claro que habrá muy pronto una sección irlandesa en el Aula. No en vano es la tierra de Yeats y del Nobel, Seamus Heaney..., por cierto, un gran amante de Asturias.

-¿Qué sentimientos le ha suscitado el Premio Serondaya?

Agradecimiento infinito. Y recordar que más que a una institución cultural, Serondaya ha premiado una hermosa, terca, frágil e invencible historia de amor.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos